La diputada Marcela Pagano lanzó una dura acusación contra el Gobierno y legisladores aliados, denunciando presiones para impedir que el Congreso trate la moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Según la legisladora, se habría desplegado una estrategia para dejar sin quórum la sesión de este martes, evitando así que el funcionario sea interpelado. En el centro del conflicto aparece el titular de la Cámara, Martín Menem, quien avanzó con un llamado a la Comisión de Asuntos Constitucionales, medida que la oposición califica como una maniobra dilatoria para eludir la discusión en el recinto.
La legisladora, que hasta hace pocos días veía un escenario favorable para que prosperara la iniciativa, advirtió que el panorama cambió radicalmente por «arreglos» políticos y presiones sobre gobernadores. Para Pagano, la derivación del debate hacia una comisión técnica es innecesaria e infundada, ya que sostiene que el mecanismo de interpelación está plenamente contemplado en el artículo 101 de la Constitución Nacional. Al calificar este movimiento como una «maniobra», la diputada subrayó la falta de certezas sobre si el pedido llegará finalmente a tratarse en el plenario de la Cámara baja, bloqueando así la posibilidad de que el Congreso ejerza sus funciones de control sobre el Poder Ejecutivo.
El trasfondo de esta disputa es la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que pesa sobre el jefe de Gabinete. Mientras el Gobierno busca blindar su gestión y evitar el costo político de una interpelación pública, la oposición intenta exponer a aquellos sectores que, habiendo mostrado una postura crítica inicialmente, terminaron alineándose con la estrategia oficialista en las últimas horas. La maniobra parlamentaria de trasladar el expediente a Asuntos Constitucionales se convirtió en el punto de mayor fricción, pues el oficialismo utiliza esta instancia para descomprimir la presión inmediata y ganar tiempo frente a un proceso que podría derivar en una moción de censura.
La sesión de este martes se perfila como un termómetro de la capacidad de maniobra del oficialismo y la cohesión de los bloques opositores. La denuncia de Marcela Pagano expone las dificultades de las fuerzas parlamentarias para mantener una postura firme ante las negociaciones políticas que ocurren a puertas cerradas. Mientras la oposición advierte sobre la gravedad de evitar que un funcionario rinda cuentas, el Ejecutivo parece decidido a utilizar todas las herramientas legislativas a su alcance para sostener a Adorni y evitar que la agenda política quede marcada por esta investigación en el recinto.

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