28 junio, 2026

Reforma electoral: Santilli cosecha apoyos entre gobernadores en su carrera por eliminar las PASO

En una intensa jornada de trabajo en Balcarce 50, el ministro del Interior, Diego Santilli, recibió a los gobernadores Leandro Zdero (Chaco), Marcelo Orrego (San Juan) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego) para avanzar en la construcción de consensos parlamentarios. El eje central de las conversaciones fue el ambicioso proyecto de reforma electoral que impulsa el presidente Javier Milei, cuya piedra angular —y principal punto de conflicto— sigue siendo la eliminación de las PASO. La señal más destacada del día fue el acercamiento del fueguino Melella, cuya sintonía con el Ejecutivo marca un giro significativo en el mapa de alianzas estratégicas del oficialismo.

La estrategia de Santilli se ha consolidado como la columna vertebral de la relación entre el Gobierno nacional y las provincias. Tras semanas de diálogos con mandatarios como el entrerriano Rogelio Frigerio y el catamarqueño Raúl Jalil, el oficialismo logra amalgamar una base de respaldo que trasciende el arco político tradicional. El discurso del Poder Ejecutivo es claro: la necesidad de reformar el sistema electoral para otorgar mayor previsibilidad y eficiencia al proceso democrático. Si bien la supresión de las primarias sigue siendo el escollo legislativo más difícil de superar, el Gobierno mantiene abierta la puerta a introducir modificaciones —como la propuesta del radicalismo de transformar las primarias en un mecanismo optativo— para asegurar la aprobación de la ley en el Congreso.

El proyecto integral no se limita solo a la eliminación de las primarias; el paquete de reformas abarca la implementación de la Boleta Única Papel con la opción de «lista completa», la aplicación de normas de Ficha Limpia y una reestructuración profunda en el sistema de financiamiento de los partidos políticos. Esta arquitectura legislativa busca, además, alinear los intereses de los gobernadores —que priorizan sus agendas de obras públicas, financiamiento y gestión provincial— con la urgencia política de la Casa Rosada. La negociación, por tanto, se ha convertido en un ejercicio de equilibrio donde el acompañamiento legislativo se negocia, a menudo, en función de soluciones concretas a los problemas territoriales.

El avance logrado con los gobernadores este martes permite al oficialismo encarar la próxima etapa legislativa con un horizonte más despejado, aunque el desafío de reunir las mayorías necesarias sigue siendo una realidad compleja. En un escenario donde el Congreso se ha transformado en el principal teatro de operaciones, la capacidad de Santilli para sumar apoyos transversales definirá el éxito de la ambición reformista de Javier Milei. Con la mirada puesta en evitar nuevas dilaciones, el Ejecutivo apuesta a que la cohesión mostrada por este grupo de gobernadores actúe como un efecto dominó que arrastre a los bloques dialoguistas hacia un acuerdo definitivo antes de que el proyecto pierda impulso.