28 junio, 2026

Escalada bélica: un masivo bombardeo ruso con centenares de drones y misiles causó al menos 18 muertos en Ucrania

Las fuerzas militares del Kremlin desataron una de las ofensivas aéreas más letales y destructivas de los últimos meses sobre el territorio ucraniano, empleando un arsenal combinado de 656 aeronaves no tripuladas y 73 proyectiles dirigidos que impactaron en áreas residenciales y centros asistenciales.

Las autoridades de rescate reportaron el fallecimiento de dieciocho civiles —entre ellos menores de edad y personal de emergencias— y más de un centenar de heridos, mientras el presidente Volodímir Zelensky renovó sus reclamos diplomáticos ante la comunidad internacional para acelerar el suministro urgente de sistemas Patriot aptos para interceptar la nueva ola de misiles balísticos de largo alcance.

La madrugada de este martes se convirtió en el escenario de un ataque a gran escala coordinado por el presidente Vládimir Putin, cuyas ráfagas de fuego alcanzaron simultáneamente los centros urbanos de Kiev, Dnipró, Poltava, Kharkiv, Zaporizhia y la ciudad portuaria de Odesa. De acuerdo con los informes técnicos suministrados por la Fuerza Aérea de Ucrania, los escudos de protección aérea lograron neutralizar 40 proyectiles y 602 vehículos autónomos; sin embargo, las unidades de penetración táctica de la federación lograron perforar el perímetro de resguardo, registrando impactos directos de 30 misiles balísticos, tres misiles de crucero y 33 drones de ataque en al menos 38 locaciones estratégicas. En la capital nacional, el jefe de la administración militar del distrito, Timor Tkatchenko, y el alcalde Vitali Klitschko confirmaron la muerte de seis personas y más de cincuenta heridos en los barrios residenciales de Podil, Solomianskyi y Shevchenkivskyi, denunciando además la implementación de la táctica criminal de «doble golpe», consistente en detonar un segundo proyectil sobre las mismas estructuras de nueve y veinticuatro plantas en momentos en que los batallones de rescate civiles se aproximaban a remover los escombros.

La geografía del desastre se extendió hacia la región central de Dnipropetrovsk, donde el jefe de la administración regional, Oleksandr Ganja, elevó el saldo fatal a doce víctimas mortales en la localidad de Dnipró, incluyendo a un socorrista y a un niño atrapados en los cimientos destruidos de un complejo multifamiliar. Por su parte, el intendente de Kharkiv, Igor Terekhov, notificó que la segunda ciudad en importancia del este ucraniano sufrió el embate de 15 aeronaves autónomas y dos vectores guiados que dañaron severamente clínicas médicas y jardines de infantes, mientras que en Odesa las ondas expansivas afectaron una maternidad en pleno funcionamiento. En paralelo, el Ministerio de Defensa de Rusia emitió un comunicado oficial asumiendo la autoría del despliegue masivo y argumentando que la incursión —ejecutada con misiles hipersónicos de alta precisión— estuvo dirigida exclusivamente a desarticular el complejo militar-industrial y las redes de infraestructura energética controladas por Kiev. Desde la óptica de los analistas internacionales, esta masiva arremetida responde directamente a los ataques con drones autopropulsados que las brigadas ucranianas ejecutaron previamente contra 15 refinerías petroleras en territorio soberano de la federación, logrando paralizar de forma temporal el 40% de la capacidad de procesamiento de crudo de Moscú tras el último incendio registrado en la planta de refinación de Ilski.