13 agosto, 2026

Colombia: reportan más de un centenar de víctimas fatales y decenas de edificios colapsados

Las autoridades suspendieron operaciones en seis aeropuertos y partidos de fútbol local. El Gobierno nacional encabeza un comité de emergencia para coordinar la asistencia en las zonas más afectadas.

Un potente terremoto de magnitud 7,4 en la escala de Richter sacudió a Colombia este lunes a las 7:34, con epicentro en la localidad de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El fenómeno dejó un saldo trágico preliminar de al menos 111 muertos, 87 heridos y 61 edificios colapsados, además de 1.575 viviendas afectadas y 18 centros de salud averiados.

El presidente colombiano, Abelardo De La Espriella, declaró el desastre de carácter nacional y asumió de forma directa el liderazgo de la emergencia mediante la instalación de un Puesto de Mando Unificado. En declaraciones oficiales, remarcó que la máxima prioridad actual es el rescate de las personas atrapadas bajo los escombros.

Daños estructurales y suspensión de servicios

El sismo provocó destrozos significativos, derrumbes parciales y caídas de techos —como ocurrió en la terminal aérea de Pereira— en ciudades como Cali, Manizales, Pereira, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. Como consecuencia de las afectaciones, la Aeronáutica Civil dispuso la suspensión de operaciones en seis aeropuertos de la región, mientras que la División Mayor del Fútbol Colombiano (DIMAYOR) postergó todos los encuentros programados de la liga local para priorizar la seguridad.

En paralelo, el movimiento telúrico se sintió con fuerza en países vecinos como Ecuador y Panamá —donde se registraron evacuaciones preventivas— y alcanzó el estado brasileño de Amazonas, provocando inspecciones de seguridad en edificios de Manaos.

Repercusión internacional y asistencia

Ante la magnitud de la tragedia, gobiernos de la comunidad internacional expresaron su solidaridad y ofrecieron ayuda humanitaria de emergencia. Entre ellos, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, indicó que la administración estadounidense monitorea de cerca la situación y se encuentra lista para brindar apoyo al pueblo y al gobierno colombiano. Asimismo, cancillerías de la región como la de Venezuela manifestaron públicamente su profunda fraternidad y condolencias a las autoridades locales.

Por su parte, las autoridades nacionales reiteraron la alerta a la población ante la posibilidad de réplicas, solicitando evitar el retorno a estructuras dañadas y permanecer en zonas despejadas mientras continúan las complejas tareas de rescate.