28 junio, 2026

El umbral de la riqueza: cuánto dinero necesita una familia para pertenecer al 10% de mayores ingresos

El último informe del INDEC sobre distribución del ingreso revela que los hogares del decil superior perciben, en promedio, más de 6,7 millones de pesos mensuales. La distancia con el sector de menores ingresos alcanza las 15 veces, consolidando una estructura de marcada asimetría social en el arranque de 2026.

Los datos oficiales del INDEC confirmaron que para formar parte del decil de mayores ingresos en la Argentina de 2026, un hogar debe percibir un ingreso total mensual superior a los $4.120.000. Este segmento, que concentra a poco más de un millón de hogares, representa la cima de una pirámide marcada por una fuerte desigualdad. Mientras el ingreso medio de este grupo privilegiado se ubica en $6.732.547, el 10% de los hogares con menores recursos debe arreglárselas con una franja que oscila entre los $12.000 y los $600.000, reflejando la complejidad de un sistema donde el peso de los ingresos no laborales es determinante para la supervivencia en los estratos vulnerables.

La brecha se vuelve más evidente al analizar la composición de los ingresos según los deciles de la población. En el primer decil, los ingresos no laborales —tales como jubilaciones, pensiones y subsidios— explican el 61% del total de lo que percibe el hogar, evidenciando una dependencia casi absoluta de la asistencia estatal. Por el contrario, en el décimo decil, esa misma fuente apenas aporta el 15,6%, consolidándose el grueso de la entrada de dinero a través de fuentes laborales. Esta estructura se ve reflejada también en la relación de dependencia: mientras que en los hogares de mayores recursos la proporción es de 48 personas no ocupadas por cada 100 ocupadas, en los sectores vulnerables esa cifra se dispara a 272 no ocupados cada 100 trabajadores activos.

Las diferencias también se manifiestan en el plano laboral y de género. El ingreso promedio de los trabajadores con aportes a la seguridad social alcanzó los $1.375.143, superando con creces los $731.150 que, en promedio, perciben quienes se desempeñan en la informalidad. Asimismo, persiste una brecha de género significativa, ya que los varones registraron un ingreso promedio de $1.352.247, frente a los $959.030 obtenidos por las mujeres. Con un coeficiente de Gini de 0,442, que marca un leve incremento en la desigualdad respecto al año anterior, la distancia entre la mediana del decil más alto y la del más bajo se mantiene en 15 veces, consolidando un escenario de marcada asimetría en la distribución de la riqueza nacional.