La planta industrial ubicada en Concepción del Uruguay recortó gran parte de su personal. La empresa adjudicó la medida al impacto exportador de la gripe aviar y la caída del consumo interno, mientras el gremio repudió la decisión.
La empresa avícola Granja Tres Arroyos desvinculó a 250 empleados sobre un plantel total de 900 trabajadores en su planta industrial de Concepción del Uruguay, Entre Ríos. La compañía adjudicó la decisión a la fuerte caída de la actividad, derivada de las restricciones comerciales impuestas por los brotes de gripe aviar y al deterioro de su situación financiera.
A través de los telegramas enviados, la firma sostuvo que la reestructuración responde a circunstancias extraordinarias que afectaron el normal desenvolvimiento operativo. Entre ellas, detalló “el cierre y las restricciones de acceso a los principales mercados internacionales de exportación, provocando una significativa reducción de las ventas externas, una sobreoferta de producción en el mercado interno, una marcada caída de los precios y un sostenido incremento de los costos de explotación”.
El rechazo gremial y la situación financiera
Por su parte, la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) expresó su más enérgico repudio ante los despidos masivos, calificando el accionar empresario de “artero e insensible”. Desde el gremio denunciaron que los operarios soportan además un atraso salarial de más de cinco quincenas y advirtieron que entre los despedidos se encuentran delegados sindicales.
“No queremos ser una variable de ajuste descartable al momento de la especulación empresaria de licuar pasivos, previo a una maniobra Concursal”, enfatizaron desde la federación, remarcando que consideran improcedente la justificación de fuerza mayor esgrimida por la compañía.
La crisis que atraviesa Granja Tres Arroyos combina el impacto de los cierres temporales de exportaciones hacia la Unión Europea y China —provocados por la influenza aviar de alta patogenicidad registrada en distintas campañas— con un fuerte peso financiero. Actualmente, la empresa mantiene negociaciones con sus acreedores para reestructurar una deuda de USD 350,9 millones, un proceso que contempla quitas de hasta el 75% del capital y la venta de activos no estratégicos.

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