28 junio, 2026

El Gobierno prepara el debut de Ravier como vocero y acelera el paquete de desregulación económica

Tras semanas de tensión política por la situación judicial de Manuel Adorni, el oficialismo busca dar vuelta la página con una estrategia renovada. Adrián Ravier encabezará su primera conferencia de prensa abierta este martes, con la misión de defender el programa económico y desplazar el foco mediático de los escándalos patrimoniales que afectaron la gestión. En este marco, la presentación buscará ganar «contundencia» mediante el anuncio de una serie de reformas de desregulación que ya se encuentran bajo revisión en la Secretaría de Legal y Técnica, con el objetivo de profundizar la agenda de competitividad y achicamiento del Estado.

La figura de Ravier ha sido diseñada para encarnar un estilo comunicacional sobrio, técnico y alejado de la lógica de choque que caracterizó a su predecesor. A diferencia de lo ocurrido con el jefe de Gabinete, la estrategia oficial pretende que el nuevo portavoz se convierta en una voz autorizada en defensa de la gestión y el programa del presidente Javier Milei. Aunque participará de las reuniones de Gabinete para estar al tanto de la agenda diaria, el economista pampeano no integrará la mesa política encabezada por Karina Milei, marcando así una clara distinción de funciones dentro del esquema de poder del oficialismo.

El paquete de reformas que se perfila como la «carta fuerte» del debut de Ravier incluye cambios estructurales en sectores clave: seguros, cabotaje, mercado inmobiliario y mercado de capitales. El eje sobre seguros, una idea central en la visión libertaria, busca fomentar mercados privados de cobertura más competitivos para reducir el rol del Estado como prestador de última instancia. En el ámbito del cabotaje, el Gobierno persigue la apertura del transporte fluvial a navíos de bandera extranjera para mejorar la competitividad exportadora, mientras que, en el mercado inmobiliario, el borrador propone eliminar la obligatoriedad de la matrícula y el título universitario para los intermediarios, una medida que ya genera rechazo en diversos colegios profesionales.

Esta nueva etapa legislativa, que busca articularse con herramientas como el Súper RIGI y la flexibilización del crédito, responde a la necesidad de mostrar resultados concretos en medio de vencimientos financieros críticos en el mes de julio. La Casa Rosada reconoce que el ritmo de envío de proyectos al Congreso se vio afectado por las tensiones con aliados y las derivaciones judiciales de los últimos días, por lo que la elección de este paquete de desregulación —considerado una prioridad absoluta por el Ejecutivo— será el termómetro inicial de la capacidad de maniobra del oficialismo para imponer su agenda en la actual coyuntura parlamentaria.