28 junio, 2026

Alerta sanitaria: la tuberculosis crece en Argentina y registra una muerte cada siete horas

A pesar de la existencia de la vacuna BCG y de tratamientos antibióticos eficaces, la tuberculosis ha vuelto a ganar terreno en el país. El reporte oficial revela un incremento del 71,6% en los casos notificados entre 2020 y 2026, pasando de 3.777 a 6.482 contagios en los primeros cinco meses de cada año. La situación movilizó a las autoridades sanitarias, quienes vinculan este fenómeno tanto a la persistencia de desigualdades sociales como a una mayor intensidad en la detección y diagnóstico tras la pandemia.

El perfil de los afectados muestra una mayor incidencia en varones, quienes concentraron el 60,7% de los contagios en 2025, mientras que el grueso de los casos (el 61,5%) se sitúa en la población económicamente activa, de 15 a 44 años. En términos de impacto territorial, el crecimiento de contagios se concentró en las regiones Centro, NEA y Cuyo, destacándose incrementos porcentuales significativos en provincias como Misiones, Mendoza, Entre Ríos, Santiago del Estero y Santa Fe. En contrapartida, jurisdicciones como la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el sur del país reportaron descensos en sus registros, evidenciando una distribución heterogénea del bacilo a lo largo del territorio.

Para contrarrestar esta tendencia, el Ministerio de Salud de la Nación ha intensificado la distribución de insumos críticos. Desde diciembre de 2025, se entregaron 40.500 cartuchos para diagnóstico molecular en las provincias con mayor demanda, buscando agilizar la detección temprana. Asimismo, se reforzó el envío de dosis de Derivado Proteico Purificado (PPD) para la realización de pruebas cutáneas de seguimiento en contactos estrechos. Estos esfuerzos buscan fortalecer la capacidad operativa de los sistemas locales de salud y garantizar que los pacientes reciban un diagnóstico oportuno, factor determinante para que el tratamiento sea exitoso.

A pesar de los recursos, la lucha contra la enfermedad enfrenta desafíos en el seguimiento de los pacientes. Si bien en 2024 el éxito del tratamiento alcanzó el 53,3% de los casos, los datos para 2025 aún requieren cautela, con un número significativo de pacientes bajo tratamiento y un porcentaje de casos «sin información» que las autoridades buscan reducir. El fortalecimiento del registro oportuno es una prioridad para la cartera sanitaria, dado que la interrupción o el seguimiento deficiente de la medicación no solo pone en riesgo al paciente, sino que facilita la persistencia de la bacteria en la comunidad, transformando a la tuberculosis en un problema que, lejos de ser historia, requiere una respuesta social y sanitaria constante.