13 agosto, 2026

“Si me demoraba cinco minutos más, nos arrasaba”: el dramático relato de quienes huyeron de los incendios en España y Francia

Los habitantes de distintas zonas de España y Francia vivieron horas de extrema tensión por los incendios forestales que avanzan en regiones del centro y suroeste de ambos países. Las llamas ya consumieron más de 25.000 hectáreas y obligaron a evacuar a más de 270.000 personas.

Los incendios forestales que afectan distintas regiones de España y Francia continúan fuera de control, pese al intenso trabajo de los bomberos y al despliegue de ayuda internacional. Las autoridades calificaron los siniestros como hechos inéditos y catastróficos, mientras miles de personas permanecen evacuadas.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró este sábado que la situación continúa siendo compleja, aunque expresó su esperanza de que las llamas puedan ser contenidas debido a la previsión de un descenso de las temperaturas.

“La situación sigue siendo compleja (…) No sabemos exactamente cuál va a ser la evolución de los vientos (…), pero lo que sí es cierto es que tenemos una ventana de oportunidad durante este fin de semana para luchar contra los incendios”, declaró.

En España, el fuego afecta principalmente a las provincias de Ávila y Madrid, donde las autoridades informaron que más de 70.000 personas debieron ser evacuadas.

En tanto, en el suroeste de Francia, cerca de 200.000 personas fueron evacuadas en las regiones de Gironda y Landas.

“Si no huyes y tratas de enfrentarte a ello, te devora”

Ecologio Cabrera, de 86 años, fue uno de los habitantes del oeste de Madrid que tuvo que abandonar su pueblo ante el avance del fuego.

“Si no huyes y tratas de enfrentarte a ello, te devora”, relató a la agencia AFP desde un polideportivo de la localidad de Vilamanta, donde cientos de personas desplazadas encontraron refugio.

Su familia intentó proteger su vivienda utilizando mangueras de jardín para rociarla con agua hasta la llegada de los bomberos.

“Llegaron y nos dijeron a todos que saliéramos… Nunca había vivido algo así”, afirmó.

Por otro lado, Enrique Martín relató a la agencia Reuters que una “bola de fuego” se acercaba cuando él y otras personas fueron obligados a evacuar una localidad montañosa ubicada al oeste de la capital española.

“Tuve que salir corriendo de mi casa. Había una bola de fuego. Si me hubiera demorado cinco minutos más, nos habría arrasado”, declaró desde un refugio de Cebreros, al oeste de Madrid.

Una jubilada llamada Goyi también contó al Canal 24 que tuvo que abandonar su vivienda junto al resto de los vecinos de Burgohondo, en Ávila.

Desde el polideportivo municipal de esta localidad, que cuenta con poco más de 1.200 habitantes, describió la situación como “un desastre total” y aseguró que es “muy triste”.

En la misma región, Rocío, vecina de El Tiemblo, habló con medios locales y aseguró que nunca imaginó atravesar una situación semejante.

“Ni en las peores pesadillas me hubiese imaginado esto”, afirmó.

La mujer y su marido consiguieron escapar, aunque él sufrió quemaduras cuando intentaba rescatar a sus perros.

“Todo estaba ardiendo. Estábamos rodeados de fuego”, relató.

Por su parte, María Gil, vecina de Navaluenga, Ávila, contó a la cadena de radio Ser que pudo abandonar la zona después de permanecer dos días confinada junto a su abuela.

“Solo se veía humo donde antes era todo bosque”, describió. “Solo puedes quedarte esperando que las llamas no se acerquen más”.

“Las cenizas caen del cielo como carbón raspado”

Entre las personas afectadas por los incendios también hay turistas que viajaron para pasar el verano europeo en diferentes balnearios del sur de España y Francia.

El turista escocés Robin Jamieson relató al programa Today de la BBC que “las cenizas caen del cielo como carbón raspado”.

El hombre contó que durante la mañana anterior había observado una “enorme columna de humo oscuro que se elevaba hacia el mar” desde la playa de Lacanau, ubicada a unos 10 kilómetros al norte del incendio en el sur de Francia.

Por la tarde, una nube de humo había “oscurecido todo el cielo”. Al día siguiente, describió un “olor acre” y señaló que durante la noche había llovido ligeramente, aunque no se registraron tormentas eléctricas.

Jamieson explicó que, por el momento, planea permanecer en el lugar a la espera de recibir instrucciones sobre una eventual evacuación.

Una situación similar fue observada por una pareja de turistas británicos. Maisie y Caleb viajaron desde Londres hasta Burdeos y contaron al programa Newsbeat de la BBC que conocían la existencia de incendios en su recorrido, pero que la rápida propagación de las llamas modificó el escenario.

La pareja aseguró que no recibió ninguna comunicación oficial de las autoridades locales y que el día anterior decidió reducir el tiempo que permanecía al aire libre.

“Sobre las siete de la tarde se empezó a oler a humo. Pensamos que alguien estaba haciendo una barbacoa”, relató Maisie. Sin embargo, luego “el humo se hizo más denso y empezaron a notar cenizas en el aire”.

“Te afecta a los pulmones de inmediato”, agregaron.

Otro turista que se encontraba en Biscarrosse junto a su familia describió como “aterradora” la dimensión del incendio registrado cerca de Burdeos.

“Con la fuerza del viento y la inmensidad del bosque de pinos, es difícil vislumbrar el fin de los incendios”, afirmó Spencer Randall.

El hombre se encontraba de vacaciones junto a su pareja y sus dos hijos, de siete y diez años. Según relató, la familia se trasladó a una zona ubicada a 160 kilómetros al este, aunque todavía puede percibir el olor del bosque quemado.

La familia había llegado a Biscarrosse el miércoles, un día después de que comenzaran los incendios.

“Nos estábamos acostumbrando al camping y a estar en el lago cuando percibimos un olor extraño y vimos humo que se extendía por el embalse”, contó.

“Es aterrador. Son vientos muy fuertes que avivan las llamas, simplemente aterrador”, agregó.