28 junio, 2026

Pantallas e infancias: El polémico plan de Meta para escanear los cuerpos de los menores y echarlos de las redes.

La corporación de Mark Zuckerberg desplegará herramientas de Meta AI para rastrear perfiles con edades falsas mediante el análisis de comentarios, fotos y escaneos de estructura ósea. La medida surge tras las advertencias de la Unión Europea y despierta fuertes críticas de expertos por la recolección masiva de datos y el sesgo publicitario.

El debate global en torno al acceso de las infancias a los entornos digitales ingresó en una fase de máxima complejidad técnica y regulatoria tras los últimos anuncios corporativos de las principales plataformas sociales. La compañía multinacional Meta confirmó el despliegue a gran escala de su herramienta de inteligencia artificial, Meta AI, con el objetivo de identificar, bloquear y eliminar de forma definitiva las cuentas de usuarios menores de 13 años que operan activamente en Instagram y Facebook mediante el uso de fechas de nacimiento adulteradas. Esta estrategia de fiscalización automatizada se oficializó a los pocos días de que la Comisión Europea emitiera un duro informe preliminar donde señalaba el fracaso sistémico de la empresa para impedir de forma eficaz el registro de niños dentro de la Unión Europea, activando mecanismos de presión que aceleraron la respuesta tecnológica de la firma estadounidense.

El funcionamiento técnico del nuevo filtro de Meta AI ha encendido las alarmas de especialistas en ciberseguridad y pedagogía debido al carácter invasivo de sus métodos de detección, los cuales excederán la simple revisión de textos. El algoritmo examinará perfiles completos buscando indicios contextuales en publicaciones, biografías e imágenes, rastreando desde felicitaciones de cumpleaños con pocas velas hasta menciones a ciclos escolares, e incorporando además análisis biométricos complejos como el cálculo de la altura y la estructura ósea a partir del material fotográfico disponible. Ante este panorama, investigadores como Nina Kolleck, de la Universidad de Potsdam, y Andy Przybylski, de la Universidad de Oxford, advirtieron que la creación de estos extensos perfiles de comportamiento no solo vulnera la privacidad, sino que corre el riesgo latente de constituir una base de datos de objetivos publicitarios verificados para el mercado comercial masivo, desmitificando la idea de que la recolección masiva de rostros garantice la seguridad infantil.

Esta ofensiva tecnológica de Meta se encuadra en un escenario de endurecimiento normativo internacional, ejemplificado por las recientes leyes de prohibición absoluta hasta los 16 años aprobadas en Australia e Indonesia, y los proyectos similares que discuten las legislaturas de Alemania, Francia y Polonia. No obstante, las medidas de censura por edad cosechan un fuerte rechazo entre los propios implicados; un relevamiento estadístico elaborado por UNICEF Alemania reveló que el 74% de los jóvenes de entre 14 y 16 años rechaza las restricciones regulatorias de acceso. Desde el organismo internacional señalaron que el bloqueo total lesiona el derecho a la participación y la comunicación, aislando a minorías y comunidades vulnerables que dependen de las plataformas para su socialización, mientras que Meta ratificó que cualquier cuenta sospechosa será desactivada temporalmente hasta que el titular demuestre fehacientemente su mayoría de edad.