Un exhaustivo estudio de opinión pública desarrollado por la consultora Management & Fit expuso un escenario de extrema polarización y empate técnico entre el presidente Javier Milei y el gobernador Axel Kicillof dentro del territorio de la provincia de Buenos Aires.
El relevamiento estadístico, que midió el pulso de los niveles de aprobación de las administraciones nacional y provincial, detectó una diferencia de apenas tres décimas en las ponderaciones positivas de ambos mandatarios, al tiempo que ubicó a dos referentes parlamentarias de signos ideológicos contrapuestos en los puestos de mayor competitividad de imagen de la tabla general.
El mapa de preferencias políticas en el distrito más poblado de la Argentina ingresó en una fase de estabilización que reconfigura las estrategias de cara al mediano plazo. Las variables técnicas relevadas por la firma Management & Fit (M&F) sobre una muestra de 800 entrevistas bonaerenses y un margen de error de más/menos 3,5 puntos porcentuales determinaron que la gestión de Javier Milei cuenta con un 37,8% de respaldo frente a un 58,4% de rechazo abierto, registrando una leve recuperación de 1,7 puntos respecto al mes anterior que se consolida principalmente en el segmento de varones y ciudadanos de nivel educativo medio. En una línea casi idéntica de paridad estadística, la administración comandada por el gobernador Axel Kicillof cosechó un 37,5% de aprobación contra un 54% de desaprobación, apuntalando su núcleo duro de electores entre el público femenino, los votantes mayores de 39 años y las franjas demográficas de menor instrucción escolar. Esta paridad frena la tendencia de desgaste que venía experimentando la Casa Rosada debido al impacto de la recesión económica y las controversias de gestión, devolviendo al oficialismo de La Libertad Avanza a una posición competitiva frente al peronismo provincial.
La medición del diferencial de imagen neta —el indicador que resulta de contrastar las valoraciones positivas con las negativas— aportó las mayores sorpresas del informe al colocar a dos mujeres de extremos opuestos del arco político en la cima de la consideración bonaerense. La diputada nacional del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, se alzó con el primer lugar del ordenamiento general en términos de diferencial neto, mientras que la jefa de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, se consolidó como la dirigente con el porcentaje de valoración positiva bruta más elevado de los doce actores evaluados en el recorte provincial. Por su parte, en el desglose pormenorizado del duelo de imagen individual entre los dos principales líderes ejecutivos, el mandatario provincial logró una ventaja táctica sobre el líder libertario, obteniendo casi cuatro puntos adicionales de simpatía popular y blindando un nivel de rechazo seis puntos menor que el del Jefe de Estado, un dato que prefigura la arquitectura de las discusiones partidarias con vistas al armado de listas legislativas.

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