Un informe de la Universidad de Palermo confirma que el consumo de los hogares argentinos atraviesa un escenario de estancamiento. Pese a un leve repunte mensual en junio, la tendencia interanual se mantiene negativa, afectando a la mayoría de los sectores, desde los bienes durables hasta los servicios de esparcimiento.
El consumo de los hogares argentinos continúa lejos de la recuperación, cerrando el primer semestre del año con una caída del 1,7% frente al mismo periodo de 2025. Según el último Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo (UP), junio registró un retroceso interanual del 1,1%, marcando así el séptimo mes consecutivo de caída frente al mismo mes del año anterior.
Aunque en junio se observó un repunte del 1,2% respecto a mayo, los expertos llaman a la cautela. Gabriel Foglia, decano de la Facultad de Negocios de la UP, destacó que, si bien es una señal positiva tras meses de escaso movimiento, «el balance del semestre sigue siendo negativo y el consumo se mantiene por debajo de los niveles del año pasado».
Desglose por sectores
La debilidad del consumo se extendió a gran parte de la actividad económica durante la primera mitad del año:
- Consumo masivo: Acumuló una baja interanual del 2,1% en el primer semestre.
- Bienes durables: Cerraron el semestre con una contracción del 1,7%. En junio, esta categoría cayó un 1,2% interanual, con resultados dispares: mientras el patentamiento de motos creció un 42,3%, el de automóviles cayó un 13,7%. Por su parte, los despachos de cemento en bolsa retrocedieron un 5% y las ventas de electrodomésticos sufrieron una baja del 11,6%.
- Servicios de recreación y turismo: No mostraron variaciones en junio, pero acumularon una caída del 0,7% en el semestre. Los restaurantes tradicionales de CABA marcaron su cuarta caída mensual consecutiva, con una baja interanual del 3,7% en junio.
- Bienes semidurables (indumentaria, calzado, librerías): Fueron la única excepción en el balance semestral, con un crecimiento del 0,2%, aunque en junio registraron una caída interanual del 3,8%.
Debilidad en el crédito y el gasto
Los indicadores asociados al financiamiento y la capacidad de gasto también reflejan el impacto de la crisis:
- La recaudación real del IVA cayó un 4,2% interanual en junio, acumulando una contracción semestral del 2,6%.
- El uso de crédito pasó a terreno negativo: las compras con tarjeta de crédito bajaron un 5,2% en junio, mientras que los préstamos personales disminuyeron un 2,2%.

Más historias
Crisis pyme: la producción cayó 11% y el empleo industrial retrocedió en el segundo trimestre
Grave crisis en el sector avícola: Granja Tres Arroyos despidió a 250 trabajadores en Entre Ríos
Crédito formal y fintech: casi el 40% de las familias accede a préstamos digitales con menores montos y mayor morosidad