El Gobierno busca cerrar filas detrás del Jefe de Gabinete ante el avance de las causas judiciales. Estrategia parlamentaria y tensión interna en el corazón de LLA.
En un clima de máxima tensión interna y judicial, el Gobierno nacional convocó para esta tarde a su mesa política en la Casa Rosada. El objetivo central es retomar la iniciativa política y desplazar el foco de atención de las causas que enfrenta el Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito y contratos irregulares. El encuentro contará con la presencia de Karina Milei, Santiago Caputo y los ministros clave, incluyendo a Patricia Bullrich, quien recientemente marcó distancia al exigirle a Adorni transparencia en sus bienes.
La reunión de las 16:00 será el primer cara a cara entre Bullrich y Adorni luego de que la ministra de Seguridad cuestionara públicamente la situación patrimonial del vocero reconvertido en Jefe de Gabinete. Mientras tanto, el juez Ariel Lijo avanza con el levantamiento del secreto fiscal de Adorni y su esposa por la compra de una propiedad en Exaltación de la Cruz y contratos de consultoría con empresas del Estado.
El plan parlamentario para «limpiar» la agenda:
Para contrarrestar la ofensiva opositora —que busca interpelar a Adorni este jueves—, el oficialismo intentará acelerar proyectos estratégicos en el Congreso:
- Super-RIGI: Un nuevo esquema de incentivos para inversiones en sectores sin desarrollo.
- Ley Hojarasca: El paquete de desregulación que busca eliminar normativas obsoletas.
- Zonas Frías: Una reforma clave que propone recortar los subsidios al gas en diversas regiones, un tema que genera fuerte rechazo en varios municipios del interior bonaerense.
Pese al ruido judicial y la presión de la diputada Marcela Pagano (denunciante en una de las causas), Javier Milei ratificó su confianza absoluta en su mano derecha. «No voy a ejecutar gente honesta», sentenció el Presidente, asegurando que Adorni tiene sus cuentas en regla.
La Casa Rosada apuesta a una «victoria total» en el Congreso para demostrar gobernabilidad y minimizar el impacto de las denuncias de corrupción. El resultado de las sesiones de esta semana en Diputados y el Senado será el termómetro que determine si el oficialismo logra, efectivamente, enterrar el «tema Adorni» bajo una montaña de nuevas leyes.

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