14 mayo, 2026

El Gobierno redefine cómo se repartirá la plata para los hospitales de las universidades

El Ejecutivo anunció un nuevo criterio de distribución de fondos. Prometen mayor asistencia para las provincias pero bajo estrictos controles de auditoría.

A pocas horas de una nueva movilización académica en todo el país, el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Capital Humano, anunció la creación de una comisión técnica para gestionar los fondos de los hospitales universitarios. La medida, impulsada por la ministra Sandra Pettovello, busca dar respuesta a los reclamos por recortes presupuestarios, pero bajo una condición innegociable para la Casa Rosada: la implementación de mecanismos de auditoría y control más estrictos sobre el uso de los recursos públicos.

La comisión estará integrada por funcionarios nacionales y rectores de las casas de estudio que administran centros de salud (como la UBA, Córdoba y La Plata). Según el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, el objetivo es establecer «prioridades presupuestarias conjuntas» y equilibrar el reparto de fondos, beneficiando a hospitales del interior que, según el oficialismo, requieren mayor asistencia regional.

El anuncio llega en un clima de extrema tensión. Desde las universidades denuncian que la demora en las transferencias pone en riesgo la prestación de servicios médicos básicos. Por su parte, el Ejecutivo ratificó que no pretende modificar el modelo de universidad pública, pero insistió en que el próximo paso es «transparentar y reorganizar» las asignaciones para evitar discrecionalidades.

Mientras se define la integración de esta comisión, los gremios docentes, no docentes y centros de estudiantes mantienen la convocatoria para la cuarta marcha federal universitaria. Se espera una movilización masiva hacia Plaza de Mayo y en las principales capitales provinciales para «frenar el ajuste» y exigir la actualización de las partidas de funcionamiento.

La jugada del Gobierno busca abrir una instancia de diálogo técnico antes de que la protesta social gane la calle. Sin embargo, los rectores miran con desconfianza la iniciativa, temiendo que la nueva comisión sea más un filtro para aplicar recortes que una herramienta para optimizar el servicio sanitario de las universidades.