11 mayo, 2026

Guerra abierta: Marcela Pagano pidió la detención de Manuel Adorni por presunto «apriete» a un testigo

La diputada nacional denunció que el jefe de Gabinete intentó condicionar la declaración de un contratista en la causa por enriquecimiento ilícito. Según el testimonio judicial, Adorni habría pedido que el testigo «hablara con su equipo» antes de presentarse en Tribunales.

La relación entre la diputada Marcela Pagano y el oficialismo alcanzó su punto de máxima tensión. Este lunes, la legisladora del bloque Coherencia solicitó formalmente ante el juez Ariel Lijo la «inmediata detención» del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La acusación se basa en un presunto entorpecimiento de la investigación penal por enriquecimiento ilícito, luego de que trascendiera que el funcionario habría intentado contactar a un testigo clave para «tergiversar» su declaración a cambio de beneficios.

El conflicto estalló tras la declaración testimonial del contratista Matías Tabar ante el fiscal Gerardo Pollicita. Tabar, encargado de las refacciones en la propiedad de Adorni en el country Indio Cuá, confirmó ante la Justicia haber cobrado 245.000 dólares en efectivo por los trabajos realizados. Sin embargo, el dato más sensible fue la revelación de que el funcionario habría intentado comunicarse con él para que hablara con el equipo de Jefatura de Gabinete antes de presentarse bajo juramento.

Pagano, exintegrante de La Libertad Avanza, fundamentó su pedido de detención bajo la denominada «Doctrina Irurzun». Según la legisladora, el poder jerárquico que ostenta Adorni representa un riesgo concreto de entorpecimiento de la causa si permanece en libertad, dada su capacidad para influir en testigos o destruir pruebas. «Apretar a un testigo a través de WhatsApp es un claro entorpecimiento», sentenció Pagano a través de sus redes sociales.

Por su parte, el testigo Tabar declaró que, ante el contacto del funcionario, optó por seguir el consejo de sus abogados: se presentó en Comodoro Py con toda la documentación respaldatoria y detalló los movimientos financieros de la remodelación, desoyendo cualquier pedido de reunión previa con el entorno del jefe de Gabinete.

La presentación de Pagano sacude el tablero político y suma presión sobre la figura de Adorni, quien ya venía siendo cuestionado por el origen de los fondos para sus inversiones inmobiliarias. Ahora, la pelota está en el campo del juez Lijo, quien deberá decidir si existen elementos suficientes para avanzar con las medidas restrictivas solicitadas por la diputada.