11 mayo, 2026

¿Tradición o maltrato? Un elefante desata el terror en un templo de la India

Dos muertes en un mismo día reabren la polémica por el uso de elefantes en celebraciones. PETA exige prohibir su exhibición tras detectar signos de estrés extremo.

Lo que debía ser una jornada de fe y celebración en el sur de la India terminó en una pesadilla. Durante el festival de Vishu en el estado de Kerala, un elefante que era trasladado para ser bendecido en el templo Kidangoor Subramanya Swamy rompió sus cadenas y desató un caos que se extendió por más de dos horas. El ataque dejó como saldo un hombre de 40 años muerto tras ser pisoteado por el animal y varios destrozos materiales en vehículos y viviendas cercanas.

La víctima fatal fue identificada como Vishnu, quien paradójicamente era el encargado de conducir al elefante hasta el templo. Según testigos, el hombre intentó fotografiar una lesión en el colmillo del animal para informar al propietario cuando fue atacado. El elefante permaneció junto al cuerpo, impidiendo cualquier intento de asistencia médica inmediata. Para controlar la situación, fuerzas policiales y agentes ambientales debieron utilizar dardos tranquilizantes antes de poder asegurar al ejemplar a un árbol cercano.

Este no fue un hecho aislado: el mismo día, en otro templo de la región, un joven de 25 años murió en circunstancias similares tras el ataque de otro elefante que ya había mostrado signos de agresividad el día anterior. Estos episodios pusieron nuevamente en el ojo de la tormenta las condiciones en las que viven estos animales en cautiverio.

Organizaciones internacionales como PETA India alzaron su voz tras la tragedia, denunciando que estos ejemplares son sometidos a maltrato físico, falta de higiene y estrés prolongado, permaneciendo encadenados la mayor parte del día. El Consejo de Bienestar Animal de la India ya ha recomendado al gobierno prohibir el uso de elefantes en circos y festivales, señalando que los comportamientos violentos son, en gran medida, consecuencia de trastornos psicológicos derivados del encierro y el maltrato.

Mientras la comunidad de Kerala llora a las víctimas, el debate sobre la ética en el trato animal y la seguridad en los eventos masivos gana terreno. La pregunta que queda flotando es hasta qué punto las tradiciones deben mantenerse cuando ponen en riesgo la vida de las personas y el bienestar de especies sintientes.