27 septiembre, 2026

Argentina se mantiene entre los países más caros del mundo para comprar bienes durables e indumentaria

Un estudio del IERAL reveló que, pese a una leve reducción de la brecha, el país lidera los rankings globales en precios de ropa y calzado, traccionado por la carga tributaria y el tipo de cambio.

La Argentina continúa exhibiendo precios elevados en una amplia variedad de bienes de consumo frente a otros mercados internacionales, especialmente en rubros como indumentaria, calzado, electrodomésticos, autos y motos, aunque la brecha general se redujo de manera paulatina durante el último año. Así lo refleja el último informe elaborado por el IERAL, que analizó la evolución de precios y servicios en comparación con Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Francia, Polonia, Australia, China y Corea del Sur.

El análisis pone los resultados en perspectiva con el tipo de cambio real multilateral (TCRM), el cual se ubicó en agosto un 5% por encima del nivel registrado en noviembre de 2023, aunque todavía se mantiene un 40% por debajo del promedio histórico del período 2000-2026.

Bienes durables y ropa: los rubros más castigados

En el segmento que nuclea a los bienes durables, la indumentaria y el calzado, la Argentina se posiciona como el país más caro en el 74% de los casos analizados. Si bien la cifra continúa siendo muy alta, representa una mejora frente a marzo de 2025, cuando el país lideraba los rankings en el 96% de las comparaciones.

Entre los productos con valores más altos que el resto de los mercados destacan una freidora de aire, un vestido y un par de zapatillas. A nivel global, utilizando bases de datos ampliadas, la indumentaria ubica a la Argentina en puestos críticos: un vestido de marca internacional la sitúa en el segundo lugar del mundo, las zapatillas deportivas en el octavo y los jeans en el décimo.

Desde el IERAL explican que estas diferencias responden a la combinación histórica de protección comercial y una elevada presión tributaria (IVA, Ingresos Brutos y aranceles a la importación). No obstante, la progresiva apertura comercial y la reducción de restricciones permitieron abaratar algunos bienes relativos, con caídas en los precios de heladeras y motos, aunque los autos registraron subas de entre 4% y 10%.

Alimentos y servicios: presión cambiaria al alza

La dinámica es diferente en el sector de alimentos y bebidas, donde la Argentina resulta más cara en el 48% de los productos analizados (frente al 39% registrado a fines del año pasado). El encarecimiento relativo estuvo vinculado a la apreciación cambiaria de 2026, que revirtió parte de la ventaja obtenida el año anterior. Productos como las papas, las gaseosas, la cerveza y el arroz blanco encabezaron los mayores aumentos relativos.

En contraste, rubros como el queso, los huevos y el arroz blanco muestran precios accesibles en comparación con la región, mientras que en carnes el bife de nalga ocupa posiciones intermedias a nivel mundial.

Por su parte, en servicios personales y familiares, el país figura como más caro en el 38% de los casos, destacándose aumentos notorios en expensas y cuotas escolares, mientras que se mantienen baratos los servicios de gimnasios, nafta y educación preescolar frente a las economías desarrolladas.