27 septiembre, 2026

Brote de sarampión en Bangladesh: acumula 999 fallecidos y más de 146.000 internados

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EEUU, se trata de la epidemia más grave a nivel mundial. La falta de cobertura médica tras la revuelta popular dejó a una franja enorme de la infancia sin vacunar.

Bangladesh acumula 999 muertes por sarampión desde marzo en lo que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) califican como el mayor brote de esta enfermedad en todo el mundo, según informó la agencia Associated Press. El país del sur de Asia registró más de 166.000 casos sospechosos en ese mismo período, de los cuales 19.835 fueron confirmados mediante pruebas de laboratorio, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud local.

La dimensión humana de la crisis se refleja en el drama diario de los hospitales de Daca, la capital, donde miles de familias aguardan con desesperación. Más de 146.000 pacientes requirieron hospitalización desde que la epidemia comenzó a escalar en marzo, un mes en el que más de 100 niños perdieron la vida en menos de 30 días.

El impacto de la crisis política en la vacunación

El origen del colapso sanitario se remonta a 2024, cuando Bangladesh atravesó una intensa revuelta popular que derivó en la caída de la entonces primera ministra Sheikh Hasina. La inestabilidad política subsiguiente paralizó el sistema sanitario: una campaña masiva de vacunación contra el sarampión prevista para ese año fue postergada, y otra planeada para 2025 resultó cancelada por completo. Huelgas de trabajadores y la incertidumbre institucional también frenaron la distribución de vacunas esenciales contra otras seis enfermedades.

El ministro de Salud, Sardar Md. Sakhawat Husain, admitió ante el parlamento que los cambios en la adquisición de insumos impulsados por el gobierno interino generaron una escasez crítica. Especialistas señalaron que la falta de monitoreo dejó sin cobertura a millones de menores, especialmente a los bebés menores de nueve meses, que aún no alcanzan la edad para recibir el esquema regular. Entre 2021 y 2025, el país reportaba apenas entre 100 y 300 casos anuales, lo que evidencia un retroceso histórico en materia de salud infantil.

Colapso hospitalario y campaña de emergencia

Los centros médicos de todo el territorio trabajan al límite. La epidemia de sarampión coincide con un fuerte repunte de los casos de dengue, multiplicando la presión sobre una red sanitaria saturada. Solo en el Hospital de Enfermedades Infecciosas de Daca, decenas de menores de entre seis meses y cinco años —población que representó cerca del 80% de los afectados en la etapa inicial— permanecen internados.

Ante este panorama, el gobierno puso en marcha desde marzo una campaña de vacunación de emergencia en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef y la Alianza para las Vacunas Gavi. Aunque la iniciativa ya logró administrar dosis a más de 19,7 millones de niños —superando la meta inicial de 18 millones—, los expertos advierten que será necesario sostener el esfuerzo y fortalecer los programas de inmunización de rutina para cerrar la brecha generada por dos años sin cobertura en un país que estuvo muy cerca de erradicar la enfermedad.