13 agosto, 2026

Zelensky intensifica los ataques de largo alcance: los detalles de la nueva ofensiva contra el territorio ruso

En una represalia directa por los recientes ataques rusos contra infraestructura civil, el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, confirmó que sus fuerzas llevaron a cabo una ofensiva de largo alcance contra tres áreas clave dentro del territorio ruso. El despliegue de cientos de drones logró impactar instalaciones energéticas y logísticas estratégicas, incluyendo depósitos de combustible y centros de distribución ubicados a cientos de kilómetros de la línea del frente, acercando el impacto del conflicto a la capital rusa

La ofensiva ucraniana se ejecutó con una precisión coordinada por diversos cuerpos de inteligencia y fuerzas de sistemas no tripulados. Según lo informado por Zelensky, los ataques tuvieron como objetivo dos importantes instalaciones logísticas en las regiones de Moscú y Tambov, situadas a más de 500 y 700 kilómetros de la frontera, respectivamente. El Gobierno ucraniano sostiene que estos puntos eran fundamentales para la logística rusa, al ser utilizados para suministrar componentes sancionados destinados a la producción de drones y equipos de navegación.

Las imágenes captadas en redes sociales y sistemas satelitales revelan la magnitud del impacto: una densa columna de humo negro se elevó desde un depósito de petróleo en la ciudad de Noginsk, a solo 50 kilómetros de la capital, mientras que un incendio de grandes proporciones consumió un centro de distribución de la empresa Wildberries en Elektrostal. Por su parte, el alcalde de Moscú, Sergey Sobyanin, reportó que el ataque incluyó el lanzamiento de más de 370 drones hacia el óblast de la capital, de los cuales 64 fueron derribados por las defensas aéreas rusas, que han tenido que desplegar sistemas Pantsir-SMD-E incluso sobre edificios civiles.

Esta campaña de ataques profundos contra la infraestructura rusa tiene como objetivo central interrumpir la capacidad operativa de la maquinaria bélica del Kremlin. Para Kiev, las refinerías y depósitos de combustible son objetivos militares legítimos, ya que garantizan el suministro necesario para continuar las operaciones en el frente. Un ejemplo reciente de esta táctica fue el ataque del viernes contra la refinería Yanos en Yaroslavl, una planta con capacidad para procesar cerca de 300.000 barriles diarios, cuya operatividad se vio comprometida tras un incendio detectado por sensores térmicos de la NASA.