27 septiembre, 2026

Yemen contraataca a los hutíes tras su avance sobre Moca y otras zonas estratégicas del mar Rojo

Las Fuerzas Armadas yemeníes iniciaron una ofensiva aérea luego de que los rebeldes tomaran Moca, Dhubab y otras localidades cercanas al estrecho de Bab el Mandeb. El Ejército pidió a los civiles evitar las rutas que conectan Taiz, Dhubab y Moca mientras continúan los combates.

Las Fuerzas Armadas de Yemen iniciaron este viernes una ofensiva aérea sobre la costa occidental del país, en respuesta al avance de los rebeldes hutíes, que durante los últimos días tomaron el control de Moca y otras localidades estratégicas próximas al estrecho de Bab el Mandeb.

Ante la intensificación de los enfrentamientos, el Ejército yemení pidió a la población civil que evite las carreteras que comunican Taiz, Dhubab y Moca, mientras las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente buscan recuperar las zonas que quedaron bajo control de la milicia.

El avance de los hutíes, respaldados por Irán, sobre la franja costera del mar Rojo incrementó el riesgo de que se deteriore la tregua vigente desde 2022 y volvió a generar preocupación por la seguridad del tránsito marítimo internacional en esa zona.

“La Fuerza Aérea ha iniciado los bombardeos en la zona de ataque previamente anunciada. Pedimos a la población civil que evite utilizar la carretera de Taiz a Moca, así como la de Moca a Dhubab”, informó a través de redes sociales el portavoz del Ejército de Yemen, coronel Majed Abdulá al Nuzaily.

El militar también pidió a los ciudadanos que no circulen por “las carreteras prohibidas hasta nuevo aviso” y difundió un mapa en el que se delimita el área que las tropas del Gobierno reconocido internacionalmente pretenden recuperar de manos de los rebeldes.

Los ataques sobre Moca y Dhu Bab

En una comunicación posterior, Al Nuzaily informó sobre nuevos bombardeos en las zonas de Al Mukha y Dhu Bab. De acuerdo con la información difundida por el Ejército, la aviación gubernamental atacó posiciones, vehículos y armamento pertenecientes a los rebeldes.

Entre los objetivos se encontró el área próxima al puerto de Al Mukha, donde las fuerzas yemeníes aseguraron haber destruido vehículos y material militar de la “milicia hutí terrorista”, además de provocar bajas entre sus combatientes.

Los bombardeos también alcanzaron concentraciones de milicianos ubicadas cerca del centro comercial Zaid al Kharj, en Al Mukha, y posiciones próximas a la administración del proyecto de agua de la ciudad.

Otro de los puntos atacados fue una concentración de vehículos y combatientes ubicada sobre la carretera que une Al Mukha con Dhu Bab, en un sector conocido como “el matadero animal”, situado a unos 11 kilómetros de la ciudad.

El Ejército yemení también identificó como objetivo de los ataques a la antigua sede de un dirigente militar hutí ubicada al norte de Al Mukha.

El avance de los hutíes hacia Bab el Mandeb

Los rebeldes hutíes controlan actualmente la totalidad de la franja costera del mar Rojo que permanecía en manos del Gobierno reconocido internacionalmente, después de tomar Moca, Dhubab y Murad durante los últimos días.

Estas localidades se encuentran próximas al estrecho de Bab el Mandeb, una zona estratégica que permite a la milicia proyectar capacidad de artillería sobre una de las rutas marítimas con mayor tránsito del mundo.

El portavoz militar de los insurgentes, Yahya Sari, calificó de “éxito” la ofensiva que comenzó la semana pasada contra las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí.

Según afirmó el vocero, sus tropas lograron tomar seis localidades en las provincias de Taiz y Hodeida, alcanzando una superficie total de 5.400 kilómetros cuadrados.

Sari también sostuvo que “cientos de efectivos” pertenecientes a las fuerzas rivales murieron, resultaron heridos o fueron capturados durante los enfrentamientos.

De acuerdo con informaciones recogidas por la cadena de televisión qatarí Al Yazira, las fuerzas gubernamentales tuvieron que retirarse ante la presión militar ejercida por los hutíes. Posteriormente, los rebeldes avanzaron hacia las islas de Mayun y Zuqar, en Bab el Mandeb, donde los combates continúan.

Además, medios yemeníes informaron que el aeropuerto de Moca fue blanco de bombardeos saudíes durante las últimas horas.

El riesgo para la tregua en Yemen

El estrecho de Bab el Mandeb, que separa la península Arábiga del Cuerno de África, tiene una extensión aproximada de 29 kilómetros.

El avance hutí sobre esta franja costera pone en riesgo la tregua alcanzada en 2022 entre las partes enfrentadas en el conflicto de Yemen, iniciado en 2014.

Se trata de uno de los conflictos más prolongados y con mayor impacto humanitario a nivel internacional, mientras continúan los intentos mediados por Naciones Unidas para alcanzar un acuerdo de paz definitivo.

Médicos Sin Fronteras alertó por la situación sanitaria

La escalada de los enfrentamientos y el rápido avance de los hutíes también tuvieron un “profundo impacto” sobre las actividades de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Yemen y sobre las necesidades de la población, según advirtió el coordinador de la organización en Adén, capital del Gobierno reconocido internacionalmente, Lou Cormack.

“Nuestros equipos llevan presentes en Moca y sus alrededores desde 2018. Nuestro trabajo se centra en mejorar el acceso a la atención sanitaria pediátrica y materna, un salvavidas para muchas mujeres y niños en una zona donde el acceso a dicha atención supone un reto diario”, señaló Cormack en un comunicado difundido por la organización.

En Moca, los equipos de MSF brindan apoyo al Hospital General y a dos centros de atención materno-infantil ubicados fuera de la localidad, uno hacia el este y otro hacia el norte.

Según explicó Cormack, estas instalaciones se encuentran al “límite de su capacidad” debido al incremento de los combates y a la llegada progresiva de personas desplazadas. Esta situación obligó a trasladar a pacientes en estado crítico hacia Adén.

La ofensiva de los hutíes “ha cambiado radicalmente la situación”, advirtió el coordinador de MSF.

“En cuestión de horas, se evacuaron los hospitales que prestaban servicios de traumatología en la costa occidental, mientras que un gran número de personas huía de Moca hacia el sur y Adén, entre ellas personal sanitario de los hospitales de la ciudad”, relató.

A pesar de la situación, el equipo de Médicos Sin Fronteras permanece en Moca, con 30 integrantes trabajando en el Hospital General.

“Puede que no parezcan muchos, pero su trabajo está salvando vidas”, afirmó Cormack, quien describió el escenario como “extremadamente difícil” y “estresante”.

El coordinador de la organización señaló además que casi la totalidad de los centros sanitarios permanecen sin funcionamiento debido a que su personal abandonó la ciudad.

Cormack alertó que, si las necesidades médicas de la población ya eran “enormes” antes de esta última escalada de violencia, “ahora son aún mayores”.

Mientras continúan los combates en la costa occidental y en las inmediaciones de Bab el Mandeb, las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente avanzan con una contraofensiva aérea para intentar recuperar las localidades tomadas por los hutíes.