13 agosto, 2026

Radiografía financiera: el consumo retraído y la mora creciente golpean a las familias bonaerenses

Los indicadores del primer semestre de 2026 confirman que la provincia de Buenos Aires atraviesa una etapa de alta vulnerabilidad. Con una irregularidad en los pagos que en algunos segmentos alcanza el 28,5% y una caída en la actividad económica general del 1,2% en mayo, la gestión de la política macroeconómica nacional se encuentra en el centro de la polémica. Según las autoridades bonaerenses, el endeudamiento no es el resultado de decisiones irresponsables de las familias, sino una consecuencia directa de la pérdida de ingresos frente a un modelo de ajuste que prioriza la estabilidad cambiaria por sobre el dinamismo productivo.

El deterioro de la capacidad de pago es palpable en las estadísticas oficiales. El informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), basado en datos del Banco Central, reveló que en mayo el 17,8% de los créditos otorgados a familias bonaerenses presentaba algún nivel de irregularidad, superando el promedio nacional del 15,3%. Este fenómeno es aún más profundo en el segmento de proveedores no financieros, como billeteras virtuales y fintech, donde la mora escaló al 28,5%. La situación afecta particularmente a los jóvenes de entre 18 y 30 años y a los sectores de menores ingresos, con una incidencia crítica en el Conurbano, convirtiendo a la Provincia en uno de los distritos con mayor tasa de incumplimiento del país.

Ante este panorama, el Banco Provincia lanzó una nueva etapa de su programa de refinanciación «Ponete al día», buscando aliviar la presión sobre los clientes con atrasos. Esta herramienta ofrece tasas preferenciales de entre el 31% y el 50% anual, con plazos de hasta 72 meses, para jubilados, pensionados y trabajadores que cobran sus haberes a través de la entidad. El objetivo, según explicó Cuattromo, es evitar que la refinanciación de las deudas absorba más de la mitad de los ingresos familiares, permitiendo a la vez que las tarjetas de crédito mantengan cierto margen operativo para sostener el consumo básico de las familias.

La magnitud del problema queda expuesta en la cantidad de acuerdos realizados por la banca pública: durante los primeros cinco meses de 2026, el banco cerró más de 66.000 convenios por un monto superior a los $234.000 millones, un incremento del 157% en comparación con el mismo período del año anterior. Esta tendencia se alinea con el Índice de Vulnerabilidad Familiar, que acumula once meses de suba ininterrumpida. Mientras el oficialismo nacional defiende el equilibrio fiscal como eje de su programa, el impacto en la economía bonaerense es evidente: cada vez más familias deben optar por endeudarse para alcanzar el final del mes, transformando al crédito en un salvavidas temporario en un contexto de ingresos golpeados.