28 junio, 2026

Multitudinario adiós al Indio Solari: el cierre de una despedida histórica en Avellaneda

Tras una movilización ininterrumpida que se extendió durante más de 24 horas, culminó en el Polideportivo José María Gatica de Villa Domínico el velatorio de Carlos «Indio» Solari.

El evento, caracterizado por un despliegue de respeto y fervor popular, convocó a cientos de miles de seguidores que formaron una fila de hasta ocho kilómetros en las inmediaciones del predio. La familia del artista confirmó el cierre de la capilla ardiente en la madrugada de este lunes, dejando un mensaje simbólico: la música en la que el ídolo trabajaba hasta sus últimos días debe seguir resonando como un legado imperecedero.

El operativo de seguridad, coordinado por el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, logró garantizar un entorno de paz y convivencia durante todo el proceso, destacándose la labor logística para gestionar un flujo estimado de 15 mil personas por hora. Autoridades provinciales y el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, expresaron su agradecimiento a la multitud por el comportamiento ejemplar demostrado durante la vigilia, subrayando que el legado del músico permanecerá vinculado a las luchas sociales y al corazón de la identidad popular argentina. Al cerrar las puertas del estadio pasadas las 4 de la mañana, se dio por finalizada una de las muestras de devoción artística más grandes de la historia contemporánea, marcada por un clima de profunda emoción colectiva.

El valor de esta despedida trasciende lo puramente ceremonial, posicionándose como un hito cultural donde el Parque de los Trabajadores y las calles de Villa Domínico se transformaron en un escenario de comunión. La familia del artista destacó que el Indio Solari había sugerido, mediante sus propios equipos de sonido dejados en marcha, que su labor creativa debía continuar más allá de cualquier contingencia, una invitación que sus seguidores han tomado como una hoja de ruta para el futuro. De esta manera, mientras el rock nacional procesa la partida de uno de sus máximos referentes, el cierre del velatorio en Avellaneda se consolida como el último gran encuentro del artista con su pueblo, un despliegue que, en palabras de sus allegados, fue el reflejo genuino de una vida dedicada a la música y al vínculo indisoluble con quienes lo siguieron durante décadas.