13 agosto, 2026

Hallan muerta a la principal sospechosa del atentado contra un millonario ucraniano en Mónaco

El caso que sacudió al Principado el pasado 29 de junio culmina con un desenlace fatal en territorio ucraniano. Tras una intensa búsqueda internacional, el cuerpo de Anastasiia Berezovska (39 años) fue encontrado con disparos en la cabeza cerca de Kiev. Las autoridades confirmaron la detención de dos presuntos autores del homicidio: un exmiembro de las fuerzas del orden y un oficial en activo de la Dirección Principal de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania, este último habiendo confesado su participación en el crimen.

La investigación apunta a que Berezovska, quien era buscada por Interpol bajo una notificación roja por el ataque con explosivos en Mónaco, habría regresado a Ucrania el 1 de julio para contactar a sus presuntos cómplices. Los investigadores sospechan que la relación entre los detenidos y la mujer estaba mediada por la transferencia constante de fondos en criptomonedas y cuentas bancarias, lo que refuerza la hipótesis de una operación de sicariato o una trama de eliminación de testigos. El horror del hallazgo se vio agravado por el descubrimiento, en el domicilio de uno de los sospechosos, de un sótano que operaba como una cámara de tortura, donde se hallaron hachas, picos y rastros de sangre, elementos que ahora forman parte del acervo probatorio de la Fiscalía General de Ucrania.

El atentado original, que dejó gravemente herido al magnate inmobiliario Vadym Yermolaiev (58), a su pareja y a su hijo de 13 años, sigue bajo investigación en Mónaco. Según los registros, Berezovska habría vigilado la residencia durante días antes de abandonar el lugar a pie, disfrazada para eludir los controles de seguridad tras dejar el paquete bomba. Yermolaiev, una figura controvertida en Ucrania por sus intereses comerciales en Crimea y su estatus de persona sancionada por el gobierno de Kiev desde 2023, se encuentra actualmente hospitalizado en Niza, al igual que su pareja, mientras que el menor se reporta fuera de peligro.

Este complejo escenario criminal pone de manifiesto una red de intereses que trasciende las fronteras europeas, vinculando el mundo de las finanzas, las sanciones internacionales y las sombras de la inteligencia militar. Mientras el jefe de la Dirección de Inteligencia, Oleg Ivashchenko, colabora personalmente en la investigación, la muerte de la principal sospechosa añade una capa de hermetismo sobre las motivaciones reales detrás del intento de asesinato. La justicia de ambos países deberá determinar ahora si el asesinato de Berezovska fue un intento de silenciarla definitivamente o si responde a una purga interna dentro de la estructura que planificó el ataque en el Principado.