13 agosto, 2026

El récord imposible: Lionel Messi busca escalar en la lista de los máximos goleadores en una misma Copa del Mundo

La proeza del equipo de Scaloni ante Egipto dejó más que el pase a cuartos de final; consolidó a Messi como el principal motor de un certamen donde el «10» parece no tener techo. Con los 8 goles ya convertidos en lo que va del torneo, el rosarino se encuentra en una posición privilegiada para subir peldaños en la tabla de máximos anotadores históricos de una sola cita mundialista. El objetivo es ambicioso: recortar la distancia que lo separa de figuras como Just Fontaine (13 goles en 1958), Sandor Kocsis (11 en 1954) y Gerd Müller (10 en 1970), mientras compite mano a mano con Kylian Mbappé en la carrera por ser el máximo artillero global de la historia de los Mundiales.

El historial de Messi en las Copas del Mundo es, en sí mismo, un monumento a la perseverancia. Ante Suiza, el capitán alcanzará su 32ª aparición mundialista, una cifra que lo consolida como el jugador con más presencias en la historia del torneo, dejando atrás a leyendas como Cristiano Ronaldo, Lothar Matthäus y Miroslav Klose. La particularidad de esta edición es que, de avanzar, Argentina se asegurará disputar al menos ocho encuentros en el certamen, lo que le otorga a Messi un margen estadístico sin precedentes para estirar su leyenda y alcanzar la cifra de 21 gritos acumulados entre todas sus participaciones mundiales.

Más allá de los Mundiales, las cifras totales de Messi a sus 39 años siguen siendo un fenómeno de longevidad: 919 goles y 415 asistencias en 1.161 partidos a nivel profesional. Aunque la pelea por el trono histórico de máximo goleador está centrada en la distancia con Cristiano Ronaldo —quien lidera con 976 tantos a sus 41 años—, el rosarino se mantiene firme en la persecución de una marca personal que hace años parecía inalcanzable: la barrera de los 1.000 goles, de la cual lo separan 81 conquistas. Este registro, sumado a su competitividad vigente, convierte cada partido de este Mundial en un evento estadístico trascendental.

Mientras el duelo ante Suiza se acerca, el enfoque de Messi parece estar dividido entre la gloria colectiva y un rendimiento individual que parece no tener edad. La competencia directa con Mbappé —quien acumula 20 goles en 20 partidos mundialistas— añade una capa de dramatismo extra a la lucha por el título de máximo artillero. En este contexto, cada oportunidad frente al arco será vital para que el capitán argentino no solo mantenga vivo el sueño de la Selección, sino también para escribir, una vez más, un capítulo indeleble en el libro de récords que, a pesar de sus 39 años, él mismo se encarga de reescribir partido a partido.