La búsqueda de 60 empleados para un nuevo comercio desbordó todas las previsiones. Hubo postulantes desde las 2 de la mañana, un fuerte operativo policial y testimonios que reflejan la dura situación del mercado laboral en el conurbano.
Una imagen que duele y moviliza: más de mil personas se congregaron desde la madrugada en Moreno para postularse a una oferta laboral en una carnicería local. Lo que comenzó como una convocatoria para cubrir 60 puestos terminó en una movilización masiva con filas que superaron las seis cuadras de extensión. La magnitud de la concurrencia obligó a montar un operativo de seguridad especial con efectivos policiales para organizar el flujo de gente y evitar incidentes en la zona.
La búsqueda, lanzada por la firma el domingo pasado a través de redes sociales, apuntaba a perfiles variados: desde carniceros y fiambreros hasta personal de administración, marketing y limpieza. Esta amplitud atrajo a una multitud diversa, desde jóvenes en busca de su primer empleo hasta adultos mayores que intentan reinsertarse en el sistema. «Tengo 58 años y me echaron hace dos semanas», relató Miguel, uno de los tantos postulantes que aguardaban bajo la expectativa de un sueldo digno.
Carolina, dueña del establecimiento, se mostró sorprendida por la repercusión y aclaró que el criterio de selección no se basa en la edad: «Lo que importa es el carisma y cómo tratan al público. Tomamos gente grande y también chicos que no tienen experiencia pero quieren crecer», aseguró mientras recibía los currículums de cientos de personas que esperaban desde las 2:30 de la mañana.
El proceso de entrevistas, que estaba pautado para las 11:00, se desarrolló en un clima de tensa esperanza. Entre los aspirantes se mezclaron trabajadores del sector informal que buscan estabilidad y especialistas en gastronomía con años de experiencia que hoy se encuentran desocupados. La jornada evidenció, una vez más, la brecha entre la demanda de trabajo y las oportunidades reales en el actual contexto económico.
La recepción de CVs finalizó con un volumen de carpetas que desbordó a los propietarios del local. Mientras la empresa analiza ahora los perfiles para los 60 puestos disponibles, la imagen de las seis cuadras de fila queda como un recordatorio del desafío que enfrenta la provincia de Buenos Aires en materia de empleo formal y estabilidad social.

Más historias
Niñas sin nombre ni escuela: el mercado de «esposas» esclavas en Argentina
Tragedia en Santa Cruz: una explosión y posterior incendio dejó tres muertos en Perito Moreno
¿Hervís la pava completa para un solo café? El error que te hace perder plata