13 agosto, 2026

Un informe de la UCA advierte que la pobreza escaló al 30% y la indigencia trepó al 6,5% en el arranque de 2026

El estudio detalla los seis factores principales que frenaron la recuperación, incluyendo el impacto de las tarifas, la suba de las canastas básicas y la caída en sectores clave de la actividad económica.

En un contexto de deterioro de los ingresos y aceleración inflacionaria, la pobreza subió al 30% en el primer trimestre del año y la indigencia al 6,5%, lo que implica un aumento de 0,1 y 0,4 puntos porcentuales, respectivamente, en relación al último trimestre de 2025. El dato implica que la pobreza dejó de bajar y que se produjo una reversión de la tendencia evidenciada desde fines de 2024.

Así surge de estimaciones del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, en base a los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec. En la comparación interanual, en cambio, se advierte un descenso en ambas mediciones, ya que en los primeros tres meses de 2025 la pobreza se ubicaba en 31,4% y la indigencia en 6,9%.

Por aglomerados urbanos, las mayores tasas de pobreza se observaron en Concordia (52,5%), Gran Resistencia (49,7%), Posadas (42,6%), Gran Santa Fe (39,7%) y Corrientes (38,4%). La indigencia alcanzó sus valores más elevados en Gran Resistencia (24,3%), Concordia (11,2%), Posadas (10,7%), Gran Santa Fe (10,4%) y Corrientes (9,1%).

Por qué aumentó la pobreza

Para Agustín Salvia, director del ODSA, hay seis motivos principales que explican el deterioro durante los primeros meses del año:

  • Pérdida frente a los precios relativos: La Canasta Básica Alimentaria acumuló un aumento de 11,6% y la Total de 9,6%, mientras que el índice salarial total lo hizo en 8,6%.
  • Debilitamiento del mercado de trabajo: Subió la subocupación (1,1 puntos) y la informalidad laboral trepó hasta alcanzar al 44,2% de las personas ocupadas.
  • Distribución menos favorable: La mejora promedio en los ingresos no se distribuyó de manera homogénea, provocando una suba en el coeficiente de Gini (de 0,435 a 0,442).
  • Menor dinamismo de la economía: El PBI pasó de crecer 5,8% interanual en el primer trimestre de 2025 a 2,3% en el de 2026, con caídas en sectores intensivos en mano de obra como la industria manufacturera (-1,7%).
  • Menor capacidad protectora de las transferencias sociales: Jubilaciones, pensiones y asignaciones se actualizan con dos meses de rezago frente a la inflación.
  • Mayor presión de los gastos fijos: La recomposición de tarifas de energía, transporte y alquileres avanzó por encima del nivel general de precios y de los salarios.

El ODSA sostuvo que una reducción sostenida de la pobreza requiere que el crecimiento económico se traduzca en empleos productivos, protegidos y mejor remunerados, en un marco donde sectores clave como el comercio, la industria y la construcción continúan registrando retrocesos.