28 junio, 2026

Adiós al mito: murió el Indio Solari, el máximo ícono de la contracultura y el rock argentino

A los 77 años, falleció el legendario cantante, compositor y líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, provocando una conmoción sin precedentes en la sociedad. Nacido en Paraná y forjado en la escena universitaria de La Plata, su figura trascendió los límites de la música para convertirse en el conductor del fenómeno de masas más grande de la historia nacional. Tras su retiro de los escenarios a causa del Parkinson, el artista se mantenía activo en su estudio de grabación, dejando un legado poético e identitario que transformó para siempre las bases de la autogestión y el arte popular rioplatense.

La partida del carismático vocalista cierra la página más gloriosa y masiva del rock independiente de habla hispana. Su leyenda comenzó a escribirse a mediados de la década del setenta en los circuitos contraculturales de la capital bonaerense, donde junto al guitarrista Skay Beilinson y un colectivo de artistas multidisciplinarios sentó las bases de la mítica formación platense. A lo largo de veinticinco años de carrera ininterrumpida y a través de nueve álbumes de estudio que se volvieron fundamentales para comprender la idiosincrasia argentina, el grupo consolidó un ritual bautizado por sus fieles como las «misas ricoteras». Aquella mística contraria a los mandatos de las multinacionales batió todos los récords de la industria del espectáculo, alcanzando su cenit en las jornadas históricas del año 2000, cuando la banda congregó a más de setenta mil personas en el Estadio Monumental, marcando la despedida de los escenarios de un proyecto que se volvería eterno tras su disolución definitiva en el amanecer del nuevo siglo.

Tras la separación del grupo, el compositor revalidó su idilio absoluto con las multitudes al fundar su escudería solista, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, escuadra con la que registró cinco aclamadas placas discográficas y con la que expandió las fronteras de las convocatorias masivas hacia el interior del país, firmando hitos multitudinarios de más de 150.000 asistentes en predios de San Martín (Mendoza) y Gualeguaychú. Aunque la progresión de la enfermedad de Parkinson y las trágicas derivaciones de su último concierto presencial en Olavarría, en marzo de 2017, lo obligaron a formalizar su retiro definitivo de las tablas en 2023, el músico nunca abandonó la trinchera creativa. En sus últimos años de confinamiento en su estudio de Parque Leloir, experimentó con avatares holográficos, lanzó composiciones de vanguardia bajo el pseudónimo de El Mister y los Marsupiales Extintos y selló su comunión con las nuevas generaciones al unirse al rapero Wos en la celebrada canción «Quemarás». Su fallecimiento tiñe de luto a un país entero que hoy despide al arquitecto de una obra lírica y musical irremplazable, cuyas estrofas seguirán resonando en el corazón de las futuras generaciones.