En medio del despliegue territorial que el macrismo ejecuta en las provincias del centro del país, el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger intervino de forma directa en el debate por la conducción de la centroderecha nacional.
El funcionario de la administración libertaria y ex titular del Banco Central de la República Argentina durante el esquema de Cambiemos rechazó las especulaciones sobre una postulación del exmandatario para las elecciones de 2027 y sentenció que el programa económico actual representa la superación y concreción efectiva de las reformas que el partido amarillo postergó en su gestión, ratificando además el alineamiento absoluto de la ministra de Seguridad de la Nación dentro de la estructura oficial.
La discusión sobre la jefatura política de los sectores económicos concentrados y las bases electorales afines al libre mercado generó un nuevo contrapunto discursivo entre la Casa Rosada y las oficinas de Balcarce 412. Durante una entrevista concedida a la señal de noticias de Infobae, el ministro nacional evitó las confrontaciones de índole estrictamente personal con su antiguo jefe político, pero fue categórico al señalar que las aspiraciones de autonomía del expresidente Mauricio Macri resultan inoportunas frente a la consolidación del programa de reformas estatales. Para el ministro, el liderazgo de Javier Milei debe funcionar como el eje aglutinador e indiscutible para todas las expresiones de la centroderecha, argumentando que la actual coyuntura exige un encolumnamiento vertical sin fisuras ni especulaciones electorales por parte de las estructuras del PRO, cuyas banderas históricas de desregulación y apertura comercial están siendo ejecutadas de manera acelerada por el actual Gobierno nacional.
En idéntico sentido, el funcionario utilizó la vidriera pública para marcar un fuerte contraste entre la distancia táctica que mantiene el líder de la fundación partidaria y la integración total que exhibe el ala ministerial del espacio dentro de las filas de La Libertad Avanza. Al ser consultado sobre las últimas controversias en el Senado y el rol de la ministra Patricia Bullrich, el titular del área de Desregulación enfatizó que el compromiso de la funcionaria con la gestión de la Presidencia de la Nación es absoluto, definiendo su participación en el gabinete como un respaldo al mil por ciento que disipa cualquier sospecha de fractura. Asimismo, el ministro argumentó que si bien el frente oficialista permite la coexistencia de matices y opiniones diversas en el debate cotidiano, las figuras con responsabilidades ejecutivas clave dentro de los ministerios nacionales demuestran una disciplina monolítica en torno a las directivas presidenciales, dejando en claro que no hay espacio para dobles juegos políticos en un tramo del año considerado crucial para la sustentabilidad de las reformas estructurales del Estado.

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