13 agosto, 2026

Giacobbe analizó el escenario opositor: «Kicillof mide más que Cristina Kirchner en cualquier provincia»

El analista político desglosó en La Voz En Vivo el complejo escenario del progresismo, el techo electoral de la izquierda y la estrategia de Javier Milei ante el recambio de liderazgos.

En una entrevista con La Voz En Vivo, Jorge Giacobbe analizó el actual mapa político argentino y el reordenamiento del sector progresista. Según el consultor, el electorado sensible a figuras como Cristina Kirchner o Axel Kicillof representa hoy un piso del 35%, al que se suma un 10% de votantes «antimileístas».

Esta base electoral del 45% sitúa al espacio muy cerca de disputar una segunda vuelta, aunque el analista advirtió sobre la crisis de conducción interna. La nota, realizada en el espacio audiovisual de este medio, puso el foco en la migración de la intención de voto dentro del peronismo.

La ventaja de Kicillof sobre Cristina

Giacobbe destacó que existe un fenómeno de agotamiento respecto al liderazgo de la expresidenta, incluso entre sus propios seguidores. “A Cristina la quieren y la aman, pero saben perfectamente que no es el liderazgo que necesitan a futuro”, señaló el analista.

De acuerdo a sus datos, Axel Kicillof mide actualmente más que Cristina Kirchner en imagen e intención de voto en cualquier provincia y rango social. Esta situación responde a que el gobernador bonaerense es percibido como el único capaz de llenar el vacío de liderazgo en el sector progresista.

Sin embargo, Giacobbe aclaró que existe una diferencia fundamental entre ser un candidato y ser un líder. “Si sos solamente candidato y no sos el líder, como le pasó a Scioli, Alberto Fernández o Massa, Cristina decide tu suerte”, advirtió el consultor.

El desafío de «matar al padre»

Para consolidar su poder, Giacobbe sostuvo que Kicillof debe atravesar un proceso simbólico de independencia política. En términos psicológicos, el analista describió este paso como la necesidad de «matar al padre» para lograr un liderazgo propio y autónomo.

Este proceso requiere de valentía por parte del «hijo» y de una generosidad que, según Giacobbe, no abunda en la política argentina. “Cristina es inmensamente habilidosa para crear candidatos, pero inmensamente castradora para permitir liderazgos”, sentenció en la entrevista.

Si el gobernador bonaerense logra completar esta fase de autonomía, podría alcanzar el 45% en una segunda vuelta, aunque todavía enfrentaría dificultades para crecer más allá de ese techo.

El fenómeno Myriam Bregman

Otro punto destacado de la charla fue el crecimiento en la imagen positiva de Myriam Bregman, referente de la izquierda. Giacobbe reveló que la dirigente pasó de tener menos de 10 puntos de imagen positiva a alcanzar los 32 puntos recientemente.

Este ascenso se explica porque el votante progresista ha dejado de verla como alguien que «rompe» el espacio para percibirla como una aliada contra el modelo actual. Existe un incipiente proceso de unidad en la base electoral que ve con buenos ojos el acercamiento entre diferentes sectores opositores.

No obstante, una eventual fórmula Kicillof-Bregman presentaría riesgos estratégicos para una elección general. Si bien podría asegurar un 40% en primera vuelta, Giacobbe opinó que «le corta las piernas para la segunda vuelta porque sería una fórmula demasiado a la izquierda».

Estrategia oficialista y futuro

Respecto al posicionamiento del Gobierno, Giacobbe indicó que a Javier Milei le favorece que se retrase la configuración de un nuevo liderazgo opositor. Para el oficialismo, la permanencia de figuras del pasado en la centralidad política resulta funcional a su narrativa de gestión.

“El riesgo de Milei no es que le gane el pasado; el riesgo es que le gane el futuro con una cara nueva que signifique cosas que Cristina no significa”, explicó el analista. En este sentido, la demora en la resolución de la interna peronista complica las chances de Kicillof.

Finalmente, Giacobbe concluyó que si el progresismo logra presentar un candidato que no esté ligado a viejas estructuras, el escenario electoral se volverá sumamente competitivo. Por ahora, la opinión pública permanece a la espera de que la dirigencia resuelva sus tensiones internas.