La Casa Blanca, a través del jefe de su grupo de trabajo para la Copa del Mundo, Andrew Giuliani, le impuso un ultimátum al seleccionado africano debido al brote de ébola detectado en su país. El plantel, conducido por el francés Sébastien Desabre, mudó su concentración a Europa para intentar resguardar la integridad de su burbuja sanitaria bajo la amenaza directa de quedar descalificado del torneo ecuménico.
El comité organizador de la Copa del Mundo y las máximas autoridades gubernamentales de los Estados Unidos dispusieron medidas de bioseguridad excepcionales que alteran drásticamente la preparación de los seleccionados a menos de un mes del inicio de la competencia. El jefe del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, Andrew Giuliani, anunció de forma oficial que la selección de la República Democrática del Congo deberá cumplir un aislamiento obligatorio de 21 días antes de recibir la autorización para ingresar a territorio norteamericano. La drástica determinación médica responde a la declaración de emergencia de salud pública internacional emitida por la Organización Mundial de la Salud a raíz de un brote de ébola del tipo Bundibugyo que ya provocó 177 muertes y 750 casos sospechosos en la nación africana. Desde Washington advirtieron con extrema firmeza que cualquier violación a los protocolos sanitarios o el contacto con personas ajenas a la delegación anulará de inmediato el permiso de viaje programado para el 11 de junio hacia Houston, lo que significaría la exclusión automática del conjunto africano de la máxima cita del fútbol global.
Las severas restricciones de fronteras obligaron a la federación congoleña a suspender de urgencia sus entrenamientos en la ciudad de Kinsasa y trasladar de inmediato sus operaciones a Europa para resguardar las condiciones de su burbuja sanitaria. El plantel profesional se instaló provisionalmente en la localidad de Lieja, Bélgica, con vistas a disputar un encuentro amistoso frente a Dinamarca el próximo 3 de junio, antes de viajar a España para medirse contra Chile en La Línea de la Concepción el 9 de junio, un evento que ya está bajo la lupa de los ministerios de sanidad europeos. Pese a que la totalidad del cuerpo técnico y futbolistas emblemáticos como Chancel Mbemba del Lille, Aaron Wan-Bissaka del West Ham y Yoane Wissa del Newcastle residen de forma permanente fuera del Congo y se desempeñan en ligas europeas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. desplegaron personal en el Viejo Continente para supervisar minuciosamente los movimientos de la delegación y garantizar que no existan eslabones de contagio en el contingente.
El ajustado calendario deportivo y las normativas migratorias vigentes imponen un escenario de altísima presión logística sobre la escuadra africana de cara a sus compromisos internacionales en las sedes mundialistas de Norteamérica. Según el fixture oficial, Congo tiene previsto hacer su debut oficial el 17 de junio frente a Portugal en Houston, para luego trasladarse a Guadalajara donde chocará con Colombia el 23 de junio y cerrar la fase de grupos ante Uzbekistán en Atlanta el 27 de junio. Mientras el gobierno estadounidense mantiene una prohibición temporal de ingreso para cualquier viajero que haya pisado el Congo, Uganda o Sudán del Sur en las tres semanas previas a su arribo, la responsabilidad absoluta de sostener la plaza deportiva recae sobre los hombros de una delegación que debió reconfigurar por completo su itinerario internacional con tal de no perder su lugar en el certamen deportivo más importante del planeta.

Más historias
Scaloni tras la clasificación: «Cabo Verde nos va a poner las cosas difíciles»
Crisis en Gimnasia: Lucas «Pata» Castro rompió con el plantel y acelera su salida
Histórica sanción de la FIFA: suspendieron por cinco partidos al jugador que fracturó a Ismaël Koné