A menos de un mes del inicio del torneo, la entidad máxima del fútbol confirmó un acuerdo con las agencias de EE. UU., México y Canadá. Habrá testeos masivos fuera de competencia y operativos unificados en todos los estadios para garantizar una «competencia limpia».
La FIFA sube la vara de la exigencia a semanas de que ruede la pelota. A través de un comunicado oficial, la entidad confirmó que el Mundial 2026 contará con el programa antidopaje más riguroso de la historia. El operativo, diseñado en conjunto con las agencias nacionales de los tres países anfitriones, comenzará de manera inmediata con controles sorpresa sobre los futbolistas preseleccionados, mucho antes de que se inicie el certamen el próximo 11 de junio.
El objetivo del anuncio es claro: «fomentar una competición justa». Para lograrlo, la FIFA ha delegado en las organizaciones antidopaje de Estados Unidos, Canadá y México la tarea de monitorear a los jugadores en la etapa previa, mediante un sistema coordinado de toma de muestras de alta calidad.
Operativo en las sedes:
Durante el desarrollo del torneo (del 11 de junio al 19 de julio), el despliegue será total:
- Controles en estadios: Se realizarán testeos obligatorios en cada día de partido en todas las ciudades anfitrionas.
- Procedimientos unificados: Las tres sedes trabajarán bajo el mismo estándar internacional, garantizando que no haya diferencias de criterio en la toma de muestras, sin importar en qué país se juegue el encuentro.
- Presencia de expertos: Cada agencia nacional aportará responsables que trabajarán codo a codo con los equipos médicos de la FIFA.
El peso de la integridad:
Emilio García Silvero, director de Servicios Jurídicos de la FIFA, destacó que un evento de esta magnitud requiere «sólidas colaboraciones» para preservar el espíritu deportivo. En la misma línea, los representantes de las agencias de México y Canadá coincidieron en que el operativo unificado es la única forma de blindar la integridad del deporte frente a las sustancias prohibidas.
Con las selecciones ultimando sus listas de convocados —y con la expectativa argentina en su punto más alto—, la noticia envía un mensaje directo a los planteles: la vigilancia será constante y estricta. El Mundial 2026 no solo será el más grande en cantidad de equipos, sino también el más vigilado en términos de salud y ética deportiva.

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