11 mayo, 2026

Francia y EE. UU. en alerta por nuevos casos de hantavirus en repatriados de un crucero

Se trata de turistas que viajaban en el buque MV Hondius. Una mujer francesa está en estado crítico. El virus habría sido contraído durante su paso por puertos de Sudamérica.

El brote de hantavirus detectado en el crucero de bandera neerlandesa MV Hondius, que recientemente navegó por aguas sudamericanas, continúa sumando afectados a nivel global. Autoridades de Francia y Estados Unidos confirmaron nuevos casos positivos en pasajeros repatriados desde las Islas Canarias. La preocupación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se centra en que se trata de la cepa andina, una variante del virus que permite la transmisión de persona a persona, a diferencia de las cepas transmitidas únicamente por roedores.

La ministra de Salud de Francia, Stéphanie Rist, informó que una ciudadana francesa se encuentra en estado delicado y bajo estricta cuarentena, mientras se rastrean 22 contactos estrechos. Por su parte, el Departamento de Salud de EE. UU. notificó que un pasajero dio positivo y otro presenta síntomas leves; ambos fueron trasladados en unidades de biocontención «por extrema cautela».

Hasta el momento, el brote en el MV Hondius se ha cobrado la vida de tres personas (una pareja neerlandesa y una mujer alemana). El buque permanece atracado en Tenerife, donde se lleva adelante la repatriación de más de 90 pasajeros bajo protocolos de seguridad biológica.

¿Qué es la cepa andina?

Aunque el hantavirus suele contagiarse por el contacto con orina o heces de roedores, la cepa andina —identificada en brotes previos en la Patagonia argentina y chilena— es la única capaz de transmitirse entre humanos. Los síntomas incluyen:

  • Fiebre y fatiga extrema.
  • Dolores musculares y malestar estomacal.
  • Dificultad respiratoria severa (síndrome cardiopulmonar).

A pesar de la gravedad de los casos confirmados, las autoridades sanitarias internacionales insisten en que el riesgo de un contagio masivo para la población general es «bajo» debido a los estrictos protocolos de aislamiento aplicados en los vuelos de repatriación. Sin embargo, el caso pone bajo la lupa los controles sanitarios en embarcaciones turísticas que recorren zonas endémicas de Sudamérica.