11 mayo, 2026

Giro en el frente: Ucrania recuperó territorio y Rusia retrocede por primera vez en un año

Según datos del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), las fuerzas de Kiev lograron revertir la tendencia ofensiva de Moscú durante abril. Problemas de comunicación en las tropas rusas y el barro de primavera frenaron el avance de Putin, mientras se negocia una tregua por el Día de la Victoria.

Por primera vez desde la contraofensiva de 2023, la balanza territorial en la guerra de Europa del Este parece haberse inclinado a favor de Ucrania. Un informe del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) reveló que durante el mes de abril las fuerzas rusas perdieron más terreno del que lograron conquistar, cediendo cerca de 120 kilómetros cuadrados en sectores clave del este y el sur. Este retroceso de Moscú marca un punto de inflexión en un conflicto que se encontraba estancado y bajo una fuerte presión de desgaste.

Los avances ucranianos se concentraron en las regiones de Zaporizhzhia, Kharkiv y Donetsk, donde recuperaron unos 40 kilómetros cuadrados en cada zona. Según los analistas, el ejército ruso enfrenta serias dificultades internas: el endurecimiento del control sobre plataformas como Telegram y la restricción del uso de Starlink han quebrado la cadena de mando en el frente. A esto se suma el factor climático; el deshielo y las lluvias de primavera transformaron el terreno en un lodazal que inmoviliza a las unidades mecanizadas rusas.

Pese a este avance de Kiev, la situación sigue siendo volátil. Rusia aún controla el 19% del territorio ucraniano y mantiene focos ofensivos al este de Kramatorsk. Sin embargo, el debilitamiento ruso es visible incluso en lo simbólico: por primera vez en décadas, el Kremlin planea un desfile del «Día de la Victoria» en la Plaza Roja sin exhibición de equipamiento pesado, por temor a ataques con drones y falta de stock operativo.

En este contexto, el presidente Volodimir Zelensky anunció un alto el fuego a partir del 6 de mayo para preservar vidas humanas durante las festividades. Aunque Moscú aceptó la tregua para el 8 y 9 de mayo, las amenazas de bombardeos masivos sobre Kiev persisten si se producen ataques ucranianos. El mundo observa con cautela si este respiro temporal puede transformarse en una ventana para retomar negociaciones políticas hoy bloqueadas.