11 mayo, 2026

Crisis y convivencia: cómo el factor económico desgasta los vínculos de pareja

La incertidumbre laboral y las dificultades para llegar a fin de mes se transformaron en una de las principales causas de estrés en el hogar. Especialistas advierten sobre el impacto en el deseo sexual, la autoestima y la comunicación.

Lejos de los versos románticos que aseguran que «en la pobreza se sabe querer», la realidad actual de los hogares argentinos muestra un panorama complejo. La inflación y la inestabilidad económica se filtran en la intimidad de las parejas, actuando como un factor estresante que, según los profesionales de la salud mental, disuelve lentamente los efectos del enamoramiento y genera un estado de alerta permanente en el vínculo.

El psiquiatra Walter Ghedin señala que la necesidad de trabajar más horas para cubrir los gastos básicos reduce drásticamente el tiempo de calidad. «En los momentos libres, las personas prefieren descansar antes que dedicarse a fortalecer la unión», explica. Esta sobrecarga no solo afecta la convivencia, sino que incide directamente en el deseo sexual y en la capacidad de conectarse emocionalmente con el otro.

Por su parte, la psicóloga Laura Caballaro destaca que la falta de dinero despierta sensaciones de fracaso y pérdida de control. En muchos casos, las discusiones por gastos mínimos esconden conflictos más profundos relacionados con la autoestima: cuando uno de los integrantes pierde estabilidad económica, suele sentirse «menos valioso» o deseado. Incluso, se advierten sesgos donde el poder adquisitivo se confunde con el valor personal dentro del mercado del deseo.

Sin embargo, los terapeutas familiares coinciden en que la crisis también puede ser una oportunidad para fortalecer el equipo. La clave reside en la gestión del conflicto y la comunicación. Alicia Bitton, especialista en terapia de pareja, remarca la importancia de desarrollar resiliencia: «Adaptarse no es resignarse, es cuidar el vínculo en el contexto real», sostiene, enfatizando que el diálogo honesto es la única herramienta para evitar que las deudas terminen por quebrar el amor.

En un contexto donde las urgencias materiales parecen ganarle terreno al romance, revisar las expectativas y acompañarse mutuamente ante la incertidumbre asoma como el desafío principal. El viejo juramento de amar «en la pobreza y en la riqueza» se pone a prueba hoy más que nunca en los hogares bonaerenses.