Referente indiscutido del oficio, atravesó décadas de historia con coberturas internacionales impactantes —desde la Guerra de los Seis Días hasta Ucrania— y un estilo único marcado por la ironía y el pulso de la noticia.
El periodismo argentino despide a una de sus figuras más emblemáticas y transgresoras. Este miércoles murió a los 82 años Samuel «Chiche» Gelblung, quien se encontraba internado desde el día anterior en el sanatorio Los Arcos a raíz del agravamiento de una afección respiratoria.
A mediados de mayo, el histórico conductor ya había estado en terapia intensiva tras sufrir una trombosis en el tobillo y una intervención para colocarle un stent, un cuadro derivado de una caída a la que inicialmente no le había prestado atención. Pese a los repetidos llamados a cuidarse, su inagotable vocación por el trabajo lo devolvía siempre a las redacciones y estudios de televisión con su frase de cabecera: «El reposo siempre es bueno, pero vengo igual».
De las grandes redacciones al fenómeno televisivo
Nacido el 7 de febrero de 1944 en el barrio porteño de Devoto, Gelblung comenzó su camino en el periodismo gráfico antes de cumplir los 20 años en la revista Gente, de Editorial Atlántida. Sin una formación académica tradicional, hizo escuela en la calle y en las redacciones, consolidando un estilo audaz que lo llevó a ser jefe de redacción del emblemático semanario. Entre sus coberturas fundacionales se destacó la Guerra de los Seis Días en 1969, un bautismo de fuego internacional a sus 25 años.
Dueño de una creatividad única para generar impacto mediático —sintonizada con su célebre máxima «Nunca dejes que la realidad te arruine una buena nota»—, su salto masivo a la pantalla chica ocurrió en la década del 90 con el ciclo Memoria. Con un formato disruptivo, el programa mezclaba investigaciones rigurosas con informes bizarros, ironía filosa y puestas en escena memorables que revolucionaron la televisión abierta. Esa misma impronta continuaría años después en éxitos como 70.20.10.
Coberturas al límite: de Ucrania a la primera plana
Fiel a su ADN periodístico, Gelblung nunca le escapó al riesgo. En febrero de 2022, tras la invasión de Rusia a Ucrania, viajó con más de 78 años a cubrir el frente de batalla para Crónica TV, regalando postales icónicas como su paso por la frontera y el momento en que soldados locales le ofrecieron abrigo al confundirlo con un refugiado.
Irónico, incansable y siempre dispuesto a reinventarse, Chiche deja un vacío profundo en el medio y un legado imborrable en la historia de los medios de comunicación de la Argentina.

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