27 septiembre, 2026

Estafas: en qué consiste la estrategia de la contraseña familiar para frenar engaños virtuales

La estrategia busca comprobar la identidad de un familiar ante llamadas urgentes en las que se reclama dinero o se simula una emergencia.

Las estafas virtuales incorporaron en los últimos años herramientas cada vez más sofisticadas. Con el avance de la inteligencia artificial, los ciberdelincuentes pueden imitar la voz, el rostro y hasta los modismos de una persona para construir situaciones falsas que parecen absolutamente reales. Frente a este escenario, comenzaron a difundirse nuevas estrategias de prevención, entre ellas una sencilla medida pensada para el ámbito doméstico: establecer una “contraseña familiar”.

La propuesta consiste en acordar de antemano una palabra o frase secreta que solo conozcan los integrantes del núcleo familiar. Esta clave funciona como un filtro adicional para comprobar la identidad de una persona cuando se recibe una comunicación inesperada y se plantea un escenario de extrema urgencia.

El peligro de los deepfakes

Este método cobra especial relevancia frente a la proliferación de deepfakes, una tecnología capaz de generar o modificar contenidos audiovisuales mediante IA. A partir de estas herramientas, los estafadores simulan llamadas de hijos, nietos o allegados para inventar secuestros, detenciones, accidentes viales o urgencias médicas que exigen la transferencia inmediata de dinero.

Cómo crear una contraseña familiar

Para que la estrategia sea efectiva, los especialistas recomiendan seguir una serie de pasos:

  • Dialogar en familia: El primer paso es advertir a todos los integrantes sobre la existencia de estas modalidades delictivas y concientizar de que un audio o un video ya no constituyen una prueba indiscutible de identidad.
  • Elegir una clave segura: La palabra o frase debe ser difícil de adivinar. Se deben evitar datos fácilmente rastreables en redes sociales o internet, tales como nombres de mascotas, fechas de cumpleaños, lugares de vacaciones o nombres de otros familiares.
  • Proteger el registro: Se aconseja no guardar la contraseña en aplicaciones, notas del celular o chats. Lo ideal es anotarla en un papel y conservarla en un lugar seguro dentro del hogar para evitar filtraciones por hackeos.

Ante una llamada alarmante donde se exija dinero de forma apurada, la contraseña actúa como una barrera de contención. Si el interlocutor no puede o duda en brindar la clave correcta, la recomendación es cortar de inmediato y comunicarse por las vías habituales con el supuesto familiar afectado para corroborar su estado. Si bien no elimina por completo el riesgo, contar con este mecanismo aporta una valiosa herramienta de verificación antes de tomar una decisión irreversible.