27 septiembre, 2026

Haakon VIII asume el trono de Noruega en medio de los escándalos que sacuden a la familia real

Tras la muerte de Harald V, Haakon VIII se convirtió automáticamente en rey de Noruega. A sus 53 años, representa una monarquía identificada con la modernidad y la austeridad, aunque su llegada al trono ocurre en medio de una sucesión de crisis familiares y polémicas.

Haakon VIII se convirtió en el nuevo rey de Noruega tras el fallecimiento de su padre, Harald V, ocurrido este viernes 28 de agosto. A los 53 años, asume como el nuevo rostro de una monarquía históricamente valorada por su imagen de modernidad y modestia, pero que en los últimos años quedó atravesada por desgracias familiares y distintos escándalos.

El nuevo monarca fue testigo de cómo los asuntos de su familia comenzaron a ocupar cada vez más espacio en las portadas de los medios. Entre los episodios que impactaron sobre la Casa Real figuran el trasplante de pulmón de su esposa, las revelaciones sobre los vínculos de ella con el fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein, la condena de cuatro años de prisión contra su hijastro por violación y las controversias protagonizadas por su hermana Martha-Louise y su esposo estadounidense, un autoproclamado chamán.

Alto, de barba y con una imagen alejada de la ostentación, Haakon encarna una parte de la sociedad noruega que rechaza el lujo excesivo. A lo largo de los años también mostró interés por cuestiones como la protección del medio ambiente y la lucha contra el racismo y la homofobia.

Tras el atentado contra la comunidad gay ocurrido en Oslo durante el Día del Orgullo de junio de 2022, sostuvo que era importante proteger la identidad de Noruega y garantizar que el país permitiera a las personas amar y estar con quien quisieran.

Nacido el 20 de julio de 1973, Haakon asistió a guarderías y escuelas públicas por decisión de sus padres, Harald y Sonja, quienes buscaban que creciera rodeado de noruegos “corrientes”. Entre sus intereses se encuentran el esquí, el surf, el windsurf y la música.

Luego de finalizar sus estudios secundarios, pasó tres años en la marina y prestó servicio principalmente como oficial en un torpedero. Más tarde obtuvo una licenciatura en Ciencias Políticas en la Universidad de California, en Berkeley, y completó un máster en Política Internacional en la London School of Economics.

El encuentro con Mette-Marit y una historia marcada por la reinvención

En 1999, Haakon asistió a un festival de música en Kristiansand, al sur de Noruega, donde conoció a quien se convertiría en su futura esposa, Mette-Marit Tjessem Hoiby.

El propio Haakon recordó aquel encuentro en su autobiografía y aseguró que, al verla, sintió que era “como una luz”.

Mette-Marit nació el 19 de agosto de 1973 en Kristiansand. Hija de un periodista con problemas de alcoholismo y de una empleada de banco, creció en el denominado “cinturón bíblico” de la Noruega protestante.

Durante su juventud viajó a Australia para realizar un intercambio escolar que, según se describe, significó una transformación en su vida. A su regreso a Noruega, atravesó una etapa de rebeldía y se vinculó con la escena de la música house de Oslo.

Antes de conocer a Haakon, tuvo a su hijo Marius a los 24 años. Ella misma reconoció, antes de su boda con el entonces príncipe heredero en agosto de 2001, que su rebeldía adolescente había sido más intensa que la de la mayoría de las personas.

Con el tiempo continuó su formación académica. Entre 2000 y 2002 estudió ética en la Universidad de Oslo y también cursó materias en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de Londres, con interés en el desarrollo internacional, los refugiados y el VIH/sida.

Además, participó en diferentes organizaciones benéficas, promovió a autores noruegos en el ámbito internacional y fomentó la lectura entre los jóvenes.

La pareja tuvo dos hijos: Ingrid Alexandra, nacida en 2004 y llamada a convertirse algún día en reina, y Sverre Magnus, nacido un año después.

Enfermedad y escándalos en la familia real

En los últimos años, la familia de Haakon atravesó una serie de situaciones que afectaron la imagen de la monarquía.

Su hermana, Martha-Louise, vinculada a las terapias alternativas, fue cuestionada en distintas oportunidades por utilizar su título de princesa con fines comerciales. En 2024 volvió a quedar en el centro de la escena tras casarse con Durek Verrett, un estadounidense que se presenta como chamán y que fue duramente criticado por algunos de sus detractores.

También generó impacto el caso de Marius, el hijastro de Haakon, a quien el nuevo rey habría tratado como a un hijo. Marius fue detenido en agosto de 2024 y condenado a cuatro años de prisión en junio de 2026 por violación y agresión, aunque presentó un recurso de apelación.

Pocos días antes de esa sentencia, Mette-Marit fue sometida a un trasplante de pulmón a raíz de la fibrosis pulmonar que le había sido diagnosticada en 2018. La enfermedad la llevó a reducir sus compromisos públicos.

A esto se sumaron, en febrero, las revelaciones publicadas por medios noruegos sobre la relación que Mette-Marit mantuvo con Jeffrey Epstein a comienzos de la década de 2010.

Según la información difundida, mantuvo un contacto frecuente con el financiero estadounidense, pese a que ya había sido condenado por delitos vinculados a una menor. Los correos electrónicos publicados mostraron una relación cercana entre ambos.

En 2011, Mette-Marit le escribió a Epstein que lo había buscado en Google y que la información sobre él “no pintaba demasiado bien”. Un año después, intercambiaron mensajes mientras Epstein se encontraba en París.

En 2013, la futura reina se alojó durante cuatro días en una propiedad de Epstein en Florida. Más tarde afirmó que había sido “manipulada y engañada” y manifestó su arrepentimiento por haber tenido contacto con él.

“Lamento profundamente haber tenido cualquier tipo de contacto con Epstein. Es sencillamente vergonzoso”, expresó.

Harald V defendió entonces a Mette-Marit al señalar que no había cometido ninguna ilegalidad y que había puesto fin a la amistad.

Sin embargo, distintas encuestas reflejaron un deterioro en la imagen pública de la futura reina y una parte de los noruegos consideró que ya no era apta para ocupar ese rol.

Los distintos escándalos debilitaron el respaldo a la familia real, aunque la monarquía noruega continúa manteniendo un importante nivel de popularidad.

En marzo, en medio de la repercusión por las revelaciones vinculadas a Epstein, Haakon resumió públicamente su posición junto a su esposa: “Cuando te casas, es para lo bueno y para lo malo”.

Con la muerte de Harald V y su ascenso al trono, Haakon VIII inicia ahora una nueva etapa para la monarquía noruega, marcada por su imagen de cercanía y modernidad, pero también por los desafíos que dejaron las crisis y controversias que atravesaron a su propia familia.