11 mayo, 2026

Máxima tensión global: EE.UU. inició el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz

Tras el fracaso de las negociaciones de paz en Pakistán, el presidente Donald Trump ordenó cerrar el paso a todo buque que entre o salga de puertos iraníes. La medida disparó el precio del petróleo y puso al mundo en alerta ante una posible escalada bélica directa en Medio Oriente.

El escenario internacional entró en una fase de incertidumbre crítica este lunes, luego de que Estados Unidos pusiera en marcha un bloqueo sobre las costas de Irán. La operación, ejecutada por el Comando Central (Centcom), busca asfixiar la economía de Teherán tras el colapso de las conversaciones diplomáticas celebradas el fin de semana, paralizando el tránsito marítimo en el estratégico estrecho de Ormuz.

A través de sus canales oficiales, el mandatario estadounidense advirtió que cualquier embarcación que intente desafiar el bloqueo será «eliminada de inmediato», asegurando que la Marina iraní se encuentra «aniquilada». Washington exige que Irán abandone definitivamente el enriquecimiento de uranio y desmantele sus instalaciones nucleares, condiciones que el régimen persa rechazó de plano, calificándolas de extorsión.

El impacto en los mercados energéticos fue instantáneo: el valor del crudo estadounidense subió un 8%, mientras que el Brent avanzó un 7%, ante el temor de una interrupción prolongada en una arteria por donde circula el 20% del petróleo mundial. Desde Teherán, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, respondió con una advertencia de represalias, asegurando que sus fuerzas mantienen el control del estrecho y responderán a cualquier agresión militar.

Mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó su apoyo total a la firmeza de la Casa Blanca, la comunidad internacional observa con preocupación la fragilidad del alto el fuego que rige hasta el 22 de abril. Trump, por su parte, endureció el tono al amenazar con destruir la infraestructura civil iraní, incluyendo puentes y centros estratégicos, si no hay concesiones inmediatas.

Con el flujo de barcos en niveles mínimos históricos y las flotas militares en posición de combate, el estrecho de Ormuz se consolida como el epicentro de una crisis que amenaza con desbordar los límites regionales y afectar la economía de todo el planeta.