En una Pekín blindada y bajo un despliegue imperial, los líderes de las dos potencias más grandes del mundo se reúnen para definir el futuro del comercio global, la tensión en Taiwán y la carrera por la inteligencia artificial.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este miércoles en Pekín para dar inicio a una de las cumbres más determinantes de la década. Tras meses de priorizar conflictos en Medio Oriente y cuestiones de política interna, el mandatario estadounidense vira su atención hacia el gigante asiático. El presidente chino, Xi Jinping, ha preparado una recepción con honores imperiales —incluyendo una visita al emblemático Templo del Cielo— para discutir una agenda que tiene al mundo en vilo: desde la guerra comercial hasta la estabilidad en el Estrecho de Taiwán.
La capital china se encuentra bajo un operativo de seguridad sin precedentes. En la histórica Plaza de Tiananmen, el movimiento de tropas y los preparativos coreografiados sugieren que Xi busca demostrar no solo hospitalidad, sino el músculo político de una China que se siente en pie de igualdad con Washington.
Los ejes del conflicto:
- Comercio Global: La renegociación de aranceles y el acceso a mercados son la prioridad de Trump, quien busca reducir el déficit comercial con el gigante asiático.
- Tecnología y Chips: La competencia por el dominio de los semiconductores y la inteligencia artificial será el tema central de las conversaciones privadas.
- Seguridad Regional: Con Taiwán como punto crítico, ambos líderes intentarán marcar líneas rojas para evitar que las tensiones deriven en un conflicto armado.
Un banquete de poder:
La visita, que se extenderá hasta el viernes, no solo será de oficinas. El protocolo chino incluye banquetes de Estado y recorridas por sitios históricos donde los emperadores rezaban por la prosperidad. En este caso, tanto Trump como Xi rezan por una «cosecha» política que les permita fortalecer sus liderazgos domésticos ante un panorama internacional incierto.
Para la Argentina y la región, el resultado de esta cumbre es vital. Una tregua comercial o un recrudecimiento de las tensiones entre estos dos colosos definirá el precio de los commodities y el flujo de inversiones tecnológicas en el Cono Sur durante el resto de 2026.

Más historias
Paradoja en Colombia: la economía mejora y el desempleo es el más bajo en 25 años, pero el éxodo no se detiene
Máxima tensión: Trump rechazó la propuesta de Irán y el alto el fuego está «en estado crítico»
Francia y EE. UU. en alerta por nuevos casos de hantavirus en repatriados de un crucero